Anunciantes

Los desafíos del nuevo capitán de ese barco a la deriva llamado McDonald's

McDonald'sEl hombre que a partir del próximo mes de marzo ocupará el sillón de CEO en la "americanísima" marca McDonald's será un británico. La sorprendente designación de Steve Easterbrook como nuevo consejero delegado de la famosa cadena de hamburgueserías dice mucho del dilema táctico y estratégico en el que se encuentra actualmente la marca número uno del mercado "fast food".

Quizás la comparación no es del todo justa, pero la destitución de Don Thompson como CEO de McDonald's se asemeja bastante a las destituciones que tienen lugar en el mundo del fútbol cuando las cosas se tuercen.

Al igual que muchos entrenadores de fútbol "descabezados", es probable que Thompson se haya preguntado durante los últimos días qué cosas podría haber hecho de manera diferente para cambiar su destino.

Thompson trató de lidiar con la crisis que acosaba al antaño exitoso McDonald’s simplificando los menús y revisando las estrategias “marketeras” de la que es probablemente la cadena de comida rápida más famosa del mundo. Sin embargo, y pese a sus esfuerzos, McDonald’s finalizó 2014 con unas cifras desastrosas que poco o nada invitaban a la esperanza. Y enfrentado a ellas, la reacción del consejo de administración de la multinacional estadounidense fue tan rápido como inmisericorde.

Easterbrook, el relevo de Thompson al frente de McDonald’s, ha sido el hombre elegido por la compañía para remontar el vuelo fundamentalmente por dos razones. Es el directo responsable del éxito de McDonald’s en Reino Unido, donde lejos de menguar la marcas sigue creciendo a un ritmo excelente. Y acumuló en su día experiencia como CEO de las pequeñas cadenas de comida rápida Pizzaexpress y Wagamama, justo el tipo de empresas que más están buscando actualmente las cosquillas a McDonald’s.

Para sacar a McDonald’s del túnel en que está instalado en la actualidad, Easterbrook deberá prestar mucha atención al marketing, al que deberá dar mucho más que un ligero retoque, y tendrá asimismo que tener muchísimo tacto adaptando ese marketing a los diferentes mercados en que está presente la compañía.

Otro dilema que Easterbrook tiene sobre la mesa es el de la calidad de los productos de la celebérrima cadena de hamburgueserías. Su predecesor en el cargo Thompson ya insinuó en su día que, para mirar de verdad frente a frente a rivales como Chipotle, había que aumentar necesariamente la calidad de los productos ofrecidos al consumidor. ¿El problema? Que si aumentara la calidad de sus productos, a McDonald’s se le iría necesariamente al garete su estrategia de precios. Y si quiere seguir siendo el “rey” de la comida rápida, McDonald’s no puede renunciar a los económicos precios que siempre le ha caracterizado.

Pero más allá del marketing y de la calidad de los productos, quizás el desafío más importante al que se enfrentará Easterbrook a partir del próximo mes de marzo será el de cómo recuperar el “factor wow” que ha sido durante años la “media naranja” de McDonald’s.

La calidad de la comida y el “gancho” de la publicidad han sido en realidad siempre secundarios en McDonald’s. Lo que de verdad ha convertido a la marca en todo un icono en el universo del “fast food” ha sido el halo de magia que casi siempre (ahora ya no tanto) han desprendido las visitas del consumidor a sus establecimientos. Y es ese halo de magia el que Easterbrook tiene ahora que recuperar por todo los medios.

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir