Anunciantes

LOS PRODUCTORES ESPAÑOLES DE SIDRAS RECHAZAN LAS MEDIDAS GENÉRICAS PROHIBICIONISTAS Y SOLICITAN UN TRATO DIFERENCIAL

Nota de Prensa:

La Asociación Española de Sidras, AESI, solicita que el anteproyecto de Ley de prevención del consumo de bebidas alcohólicas, que se espera se apruebe próximamente en Consejo de Ministros, dé a la sidra un trato específico al igual que al vino y la cerveza, bebidas fermentadas de baja graduación alcohólica, origen agrario y uso alimentario.

Aún compartiendo el objetivo último del Anteproyecto de Ley de medidas sanitarias para la protección de la salud y la prevención del consumo de bebidas alcohólicas por menores, AESI rechaza las medidas prohibicionistas que afectan a los consumidores adultos y considera que son las medidas educativas y la autorregulación en la comunicación comercial las vías más eficaces para alcanzar estos objetivos.

Conforme a la diferenciación entre bebidas destiladas de alta graduación y bebidas fermentadas, la sidra pide tener un trato diferenciador al que igual que el vino y la cerveza en dicha Ley, y confían en que estas reivindicaciones sean tomadas en cuenta a la hora de aprobar el texto definitivo por parte del Consejo de Ministros.

En este sentido, AESI señala que el texto del anteproyecto de Ley contiene medidas restrictivas en materia de publicidad y otras formas de promoción que, más allá de los menores, afectan de forma importante a los consumidores adultos y al ejercicio del derecho de comunicación comercial, medidas que son desproporcionadas para el objetivo que se pretende conseguir.

El sector quiere manifestar que los patrones de consumo de sidra en España son mayoritariamente moderados y responsables, propios de los países del sur de Europa; generalmente en compañía de alimentos y como parte del encuentro social, pautas muy diferentes a las del consumo de bebidas alcohólicas en el norte de Europa. Por ello, consideran necesario diferenciar claramente y por igual las bebidas fermentadas de baja graduación (vino, cerveza o sidra), que tienen unos patrones de consumo claramente diferenciados, de las bebidas destiladas de alta graduación.

El alcohol de la sidra, como el del vino o la cerveza, proviene de la fermentación de sus materias primas, manzana, uvas y cebada respectivamente-. Por este procedimiento se limita mucho el grado alcohólico de las bebidas y sin embargo permanecen inalterados muchos micronutrientes provenientes de sus materias primas, por lo que numerosos estudios científicos nacionales e internacionales señalan que su consumo moderado en adultos sanos es perfectamente compatible en una dieta equilibrada y que aporta determinadas ventajas por sus efectos sobre la salud cardiovascular, su mejora del sistema inmunológico, o su aporte de vitaminas, antioxidantes y minerales.

La sidra no es la protagonista de las preferencias nocturnas de los jóvenes ni de los problemas de consumo entre menores edad como confirman todo tipo de estudios. Sin embargo, además de respetar la prohibición legal de distribuir a menores de 18 años de edad, el sector de la sidra está a favor de respaldar decididamente todas aquellas disposiciones legales que impidan la compra y el consumo de vino, cerveza y sidra a menores, por lo que apoyan las medidas en este sentido, aunque consideran que más allá de las medidas prohibitivas, las medidas que se han demostrado realmente eficaces para combatir el abuso del alcohol pasan por los programas educativos y formativos de prevención donde la familia y la escuela juegan un papel fundamental. Igualmente, frente a las medidas prohibicionistas, que pueden traer como consecuencias efectos contrarios a los deseados, el sector destaca el papel positivo que puede desempeñar la autorregulación publicitaria, tal y como defiende la Comisión Europea.

Te recomendamos

A3

ADN

Navidad

Recopilatorio

Enamorando

Compartir