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Lufthansa, ¿un mito que se cae tras la desdichada tragedia de #Germanwings?

LufthansaDesde el 24 de marzo de 2015 las cosas han cambiado de manera radical en Lufthansa. La aerolínea alemana nunca había vivido en sus propias carnes una tragedia de las dimensiones de la protagonizada el pasado martes por su filial Germanwings. Durante más de 20 años en el impoluto historial de Lufthansa no ha habido una sola víctima mortal.

¿Está el mito construido en torno a Lufthansa durante las últimas dos décadas en peligro? No lo sabemos, pero lo que está claro es la compañía aérea alemana era dueña de un mito, un mito que la convertía en sinónimo de seguridad. En el ranking de las aerolíneas más seguras del mundo Lufthansa ocupaba hasta ahora orgullosa la duodécima posición por delante de compañías como British Airways y Singapore Airlines.

Y no sólo eso. En Alemania, su “patria chica”, Lufthansa es desde hace años la aerolínea favorita de los pasajeros de avión, situándose muy por delante de Air Berlín, Ryanair o Easyjet. Y eso que sus pasajes son de todos menos “baratos”.

Si la inmaculada imagen de Lufthansa termina mancillándose o no dependerá, en todo caso, de las causas todavía no del todo aclaradas del accidente (según la fiscalía, fue el copiloto quien deliberadamente destruyó el avión, aunque hay aún muchas incógnitas por resolver). “Si no sale a la luz ningún fallo técnico escandaloso, la reputación de la aerolínea no tiene que por qué quedar en entredicho”, asegura en declaraciones a Manager Magazin el consultor Heinrich Großbongardt.

Echando la vista atrás queda a las claras que si detrás de un accidente aéreo hay negligencia o simplemente una mala gestión de la comunicación de crisis, las aerolíneas implicadas corren el riesgo de entrar en una auténtica espiral de turbulencias e incluso de “morir”.

– El año pasado la aerolínea Malaysian Airlines fue protagonista de dos accidentes aéreos. Las reservas de billetes cayeron en picado, y no sólo por el miedo de los pasajeros a volar con la compañía, sino por la, a juicio de los expertos, desastrosa comunicación de crisis de la empresa aérea asiática.

– La aerolínea estadounidense Pan Am no se recuperó jamás de la caída de uno de sus aviones en la localidad escocesa de Lockerbie tras un ataque terrorista.

– Otra aerolínea estadounidense, Linie Valujet, desapareció por completo del mapa tras un accidente aéreo en Florida. La investigación del siniestro determinó que la carga ilegal de materiales peligrosos en la bodega de avión provocó un incendio dentro de la aeronave.

No obstante, una catástrofe aérea no tiene que por qué dejar tocada de muerte a una aerolínea. Quizás el ejemplo más paradigmático es el Air France, que logró que su “marca” sobreviviera al trágico accidente de un Concorde el 25 de julio de 2000 en París. El siniestro se saldó con 113 víctimas mortales.

¿La clave para superar una crisis de las dimensiones de la que está inmersa en la actualidad Lufthansa? Los expertos lo tienen claro: no echar balones fuera intentando autoexculparse y lo más importante, cuidar de los familiares de las víctimas.

Y parece que Lufthansa va por el buen camino en la gestión de la tragedia aérea protagonizada por su filial Germanwings. Todo apunta a que el accidente no se debió en principio a ninguna negligencia técnica y eso es una buena noticia para la compañía aérea alemana. “Lufthansa y Germanwings están aguantando por el momento bastante bien la crisis”, asegura Say Ahmad, analista jefe de StrategicAero Research.

Algo menos optimista que Ahmad se muestra el experto en mercados bursátiles Jochen Rothenbacher, que hace hincapié en que el valor de las acciones de Lufthansa ha menguado en los últimos días y advierte de las consecuencias negativas que el accidente podría provocar en la intachable reputación de Lufthansa, sobre todo después de que la fiscalía que investiga el accidente de Germanwings haya asegurado que el copiloto quiso “voluntariamente destruir el avión”.

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