Anunciantes

3 claves para alumbrar historias inolvidables

Las marcas sacan punta a estos 3 "lápices" para escribir historias inolvidables

historiasTodas las marcas son perfectamente conscientes de que deben moverse como pez en el agua en el océano del storytelling para clavar el anzuelo al corazón del cliente (y en último término también a su bolsillo). Sin embargo, sólo unas pocas empresas son verdaderamente maestras en el noble arte de contar historias.

El “brand storytelling” es un hueso duro de roer y no es fácil ni mucho menos instilar el espíritu (genuino) de una marca en una historia atractiva y coherente que atrape la atención del cliente y termine metamorfoseándolo en fan.

Aunque el storytelling aplicado al marketing es un arte complejísimo, no es ni mucho menos una misión imposible. Y para implementarlo con éxito es necesario meter en la coctelera los 3 ingredientes que disecciona a continuación Inc.:

1. Escarbar (con pala si hace falta) en los valores de la compañía

Las marcas que se precian de ser artistas del “brand storytelling” no tienen miedo de penetrar en sus propias entrañas y hacerse preguntas (peliagudas en ocasiones) con el último objetivo de poner nombres y apellidos a su propia naturaleza.

Algunas de esas preguntas son las siguientes:

– ¿Cuáles son nuestros valores?

– ¿Cómo expresamos tales valores en nuestro día a día?

– ¿Estamos a la altura de los estándares que hemos fijado previamente?

– ¿Cuáles son nuestros mayores desafíos?

– ¿Cómo nos aproximamos a esos desafíos? ¿Con energía y ambición? ¿Con miedo? ¿Mirando hacia otro lado?

– Si les preguntáramos a nuestros clientes cuáles son nuestros valores, ¿qué nos contestarían? ¿Estarían sus respuestas en línea con las nuestras?

Es relativamente fácil que las marcas se saquen de la chistera una misión concreta y la pongan en negro sobre blanco. Lo difícil es ir más allá y que la misión responda verdaderamente a lo que hace la compañía en su día a día.

Si las marcas no se toman la molestia de hurgar en su propia alma y de reflexionar sobre sus valores, sus historias serán inevitablemente mediocres (además de insinceras).

2. Hacer que el storytelling esté imbricado en todos y cada uno de los aspectos del marketing

Las marcas que se las ingenian para alumbrar historias inolvidables hacen que éstas penetren en sus acciones de marketing de una forma holística e integral.

El consumidor nacido al calor de la nueva era digital, el consumidor conectado, es bombardeado a diario por toneladas y toneladas de “branded content”. De hecho, hay estudios que sugieren que a ojos del consumidor llegan a diario entre 3.000 y 4.000 mensajes de marketing.

Este volumen absolutamente astronómico de información ha hecho que el consumidor sea extraordinariamente hábil desconectando cuando se topa con un mensaje que no atrapa su atención de manera inmediata (quizás porque es demasiado promocional y adolece a todas luces de autenticidad).

La falta de autenticidad puede convertirse en los tiempos que corren en letal beso de la muerte para las marcas. Las historias que están metidas con calzador en el marketing (y que son, por lo tanto, huérfanas de coherencia) harán que el consumidor baje las “persianas” para no ver lo que las marcas tienen (marketeramente hablando) que ofrecerle.

3. Utilizar una amplia pléyade de soportes para contar y compartir historias

El storytelling está obligado a ser dinámico. Por eso las marcas que dominan con maestría el storytelling se cuelgan del brazo de múltiples soportes para construir sus historias.

Una historia que ha visto la luz en primer lugar como vídeo puede (y debe) reutilizarse para renacer en diferentes formatos: una infografía o un post en un blog, por ejemplo.

Adaptando las historias que tienen entre manos a diferentes formatos, las marcas logran aumentar el alcance de sus acciones de storytelling y consiguen, de este modo, conectar con un mayor número de clientes potenciales (además de contemplar sus historias desde nuevos y refrescantes puntos de vista).

Te recomendamos

#Highway2Sales

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

Compartir