Anunciantes

Elon Musk ve cercenado su poder al frente de Tesla

Al poder omnímodo de Elon Musk en Tesla se le gripa el motor

En virtud del acuerdo alcanzado este fin de semana con la SEC, Elon Musk se ha comprometido a dejar la presidencia de Tesla y a abonar una multa de 20 milllones de dólares.

elon muskElon Musk es un hombre replegado en lo más recóndito de su ser en torno a las sorpresas. Si el pasado jueves el fundador de Tesla se negaba a alcanzar un acuerdo con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y se ganaba así una demanda por parte del regulador bursátil al otro lado del charco, el fin de semana el “culebrón” protagonizaba un nuevo giro.

Musk se ha avenido a ser multado por la SEC y abandonar la presidencia del consejo de administración de Tesla. Además, y como parte del acuerdo alcanzado con la SEC, dos controladores independientes se sentarán a partir de ahora en el consejo de administración de Tesla. Y no sólo eso, un comité especial tendrá encomendado en los años venideros el control de la comunicación de Musk (que se ha ganado a pulso en los últimos tiempos la fama de “bocazas”).

El controvertido “niño bonito” de Silicon Valley ha salvado así la cabeza en el último momento. Cuando la SEC interpuso su demanda el pasado jueves, quería desterrarle completamente de la dirección de Tesla. En su lugar, el regulador bursátil se ha tenido que contentar con limitar el poder omnímodo de Musk (que tampoco es poco).

La SEC quiere asegurarse de que Tesla actúe en el futuro de manera más profesional e independiente de su fundador. Hasta ahora Musk era no sólo consejero delegado y presidente del consejo de administración de Tesla. Se había tomado asimismo la molestia de colocar a múltiples amigos y familiares en el consejo de administración del fabricante de automóviles eléctricos. Allende los mares los consejos de administración de las empresas no se limitan a tener una mera función de control y tienen muchísima influencia en las estrategias empresariales.

El acuerdo con la SEC tiene como último objetivo luchar contra comportamientos erróneos (como los que ha mostrado Musk en el transcurso de los últimos meses) y proteger a los inversores de Tesla. Además, Musk y la empresa que dirige (donde seguirá conservando el cargo de CEO) deberán pagar una multa de 20 millones de dólares respectivamente.

Aun así, y pese al acuerdo con la SEC, los problemas jurídicos de Tesla están todavía lejos de haberse solventado definitivamente.

Todo se remonta al pasado 7 de agosto, cuando Musk publicó un polémico tuit en el que aseguraba que estaba sopesando sacar a Tesla de los mercados bursátiles. El fundador de la compañía automovilística parecía entonces hastiado de que los analistas y los inversores se inmiscuyeran en el devenir de su compañía (y también de tener que responder a preguntas críticas por su parte).

Musk llegó incluso a anunciar su intención de excluir a Tesla de la bolsa a 420 dólares por acción. La financiación para sacar a la compañía de los parqués bursátiles estaba “asegurada”, aseveró el CEO de Tesla (utilizando siempre Twiter a modo de altavoz).

Después de hacer tan inusitado anuncio los títulos de Tesla protagonizaron una escalada del 11% en los mercados bursátiles. Más se hizo, no obstante, patente que los planes de Musk para sacar a Tesla de la bolsa poco tenían de maduros y sí mucho de “verdes”.

Fue sobre todo la afirmación de Musk de que tenía asegurada la financiación necesaria para excluir a Tesla de los parqués la que abrió la puerta de las demandas para los juristas. Al fin y al cabo, los planes de Musk eran a todas luces poco claros (además de no haber sido convenientemente comunicados a los accionistas) y las supuestas conversaciones con inversores saudíes pecaban también de inconcretas.

Musk habría influido, por lo tanto, en la cotización bursátil de Tesla parapetándose tras falsas afirmaciones. Y la intervención de la SEC era, por lo tanto, inevitable.

¿El problema? Que la SEC no es la única institución que tiene a Musk en el punto de mira por darle a la sin hueso (sin ningún tipo de contención) a través de Twitter.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos parece haber posado también la mirada en Musk y en Tesla. Y aunque no hay ninguna investigación oficial por su parte, ésta podría materializarse eventualmente. Antes de que el Departamento de Justicia tome una decisión firme al respecto podrían transcurrir, no obstante, varios meses, según los expertos.

Más allá de por parte de las autoridades, Musk se enfrenta también a posibles demandas por parte de los inversores, muchos de los cuales se sienten engañados y manipulados por el CEO de Tesla.

Los problemas legales que acechan como una fatídica sombra a Tesla emergen en un momento en el que la compañía necesita hacer acopio de fuerzas para conquistar sus ambiciosos objetivos.

Musk ya ha anunciado que en el tercer trimestre de este año está decidido a que su compañía genere por fin ganancias. Sus esperanzas están depositadas sobre todo y ante todo en el automóvil Model 3. Gracias a este coche, Tesla aspira a dejar de ser una marca de nicho para lanzarse a conquistar las masas.

Después de varios problemas iniciales en la producción, Musk se ha fijado como meta la fabricación de 5.000 unidades semanales del Model 3.

En las últimas semanas Musk ha estado, no obstante, más ocupado tratando de esquivar denuncias que le venían desde todos los frentes que haciendo realidad las codiciosas metas de su compañía. Musk se ha arriesgado incluso a ser despedido de la empresa que fundó allá por 2003. Que los inversores no quieren verlo fuera de Tesla quedó evidenciado, en todo caso, el pasado viernes, cuando los títulos de la compañía se desplomaron un 14%.

“Sin Elon Musk Tesla no puede sobrevivir”, asegura Romit Shat, analista de Nomura. El peligro (potencialmente mortal) de ver a Musk totalmente desposeído de su poder al frente de Tesla ha sido conjurado por lo pronto.

Te recomendamos

#Highway2Sales

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

Compartir