Anunciantes

Los peligros que afronta el modelo low cost de Ryanair

¿Puede sobrevivir el modelo de Ryanair a los conflictos laborales?

Ryanair ha mantenido durante su existencia un modelo low cost que parece no encajar demasiado con las peticiones de sus empleados. ¿Conseguirán sobrevivir?

RyanairDurante años, Ryanair ha sostenido su modelo económico en un servicio básico (con casi cualquier extra de pago) y unos salarios bajos para sus trabajadores. Pero este último punto ahora se ha vuelto un quebradero de cabeza. La aerolínea low cost se encuentra actualmente en un brete, con las huelgas y las cancelaciones poniendo en duda su modelo de negocio.

Un modelo que Ryanair ha tomado prestado de Southwest Airlines, pero cuyas diferencias con este último son evidentes. Mientras que los trabajadores de Southwest siempre han estado comprometidos y el 83% del personal está sindicalizado, los trabajadores de Ryanair están de todo menos conectados con su compañía. Y Southwest tuvo siempre clara una cosa que al CEO de Ryanair le ha costado aprender: merece la pena ser amistoso.

La animadversión que ha generado la aerolínea irlandesa es bien sabida y tan solo han intentado suavizarla durante los últimos años, con iniciativas como Always Getting Better.

Pero lo cierto es que las negociaciones sindicales no afectan solo a esta aerolínea. “Los consumidores alemanes están acostumbrados a las huelgas”, bromeada Kenny Jacob, su CEO. Una broma que tiene algo de cierto, sobre todo cuando se mira a Lufthansa, aunque también a otros competidores fuera de Alemania.

Hay una verdad incuestionable. Aunque nunca es plato de buen gusto sufrir una interrupción en las vacaciones, los europeos no han dejado de viajar año tras año, como destaca Forbes.com. Aunque la compañía ha logrado aconsejar a sus clientes y ajustar sus cronogramas, adoptando una postura firme y afirmando que no va a modificar su modelo operativo low cost, no parece que las discusiones vayan a finalizar en el corto plazo.

Por mucha imagen rebelde que la aerolínea haya querido mostrar, se trata de una empresa conservadora, audaz pero desde luego no temeraria. Y no tiene ningún problema en confesar sus futuras turbulencias.

“Más del 95% de los pilotos de Ryanair ya han aceptado un acuerdo salarial actualizado, pero todavía cabe la posibilidad de que las peticiones de los sindicatos aumenten el pago más allá de lo acordado”, afirmaban. “Ryanair tiene la intención de mantener su modelo de alta productividad de personas a bajo coste. Sin embargo, puede haber periodos de inquietud laboral, puesto que los sindicatos desafían el modelo existente y esto puede tener un efecto adverso en la confianza y en la rentabilidad del cliente”.

Los trabajadores de la aerolínea quieren que se les dejen de aplicar las leyes laborales irlandesas, sustituyéndolas por las de cada país. Esto impactaría sobre los costes, la productividad y la complejidad del negocio.

Pero es precisamente su modelo de negocio el que ha actuado como amortiguador ante los malos tiempos, obteniendo ganancias pese a la caída de la rentabilidad y manteniendo a pesar de ello un margen neto del 15%.

Actualmente, la aerolínea transporta a más de 130 millones de pasajeros cada año y pretende que en los próximos cinco años la cifra se eleve hasta los 200 millones de pasajeros, según Dw.com.

Este modelo que compañías como Ryanair o Southwest se han puesto por bandera es algo así como la aplicación a la aviación comercial de los principios de la cadena de montaje industrial de Ford. Es cierto que la desaparición de la aerolínea no beneficiaría a nadie (quizás a algunos de sus competidores y detractores). Pero lo mejor sería encontrar un punto intermedio, una forma de mantener contentos a sus trabajadores sin tener que sacrificar su modelo low cost.

Te recomendamos

México

School

Podcast

Podcast

Compartir