líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Ryanair, la aerolínea que no amaba a sus clientes, es un prodigio de la rentabilidad (otra vez)

Anunciantesryanair

Ryanair, la aerolínea que no amaba a sus clientes, es un prodigio de la rentabilidad (otra vez)

ryanairEn los cuarteles generales de Ryanair en Dublín los trabajadores se dedican en las pausas a jugar al mini golf y a mover piezas sobre un gigantesco tablero de ajedrez. Y en los pasillos hay no sólo espacio para ascensores y escaleras sino también para toboganes.

Michael O’Leary, el siempre «deslenguado» CEO de Ryanair, recibe a los visitantes ataviado con una llamativa camiseta azul del Manchester City. En la elástica que con tanto orgullo luce el máximo responsable de la famosa aerolínea «low cost» destaca el logo de Etihad Airlines, sponsor del club inglés.

Es el “día de las camisetas” en Ryanair, se justifica O’Leary. Por cada empleado que acude al trabajo ataviado con la elástica de su equipo favorito, la aerolínea dona 5 euros a una ONG especializada en prestar ayuda a los refugiados sirios, explica.

O’Leary sigue pareciendo el provocador que ha sido siempre y que le ha llevado a copar titulares (no demasiado positivos) en todos los rincones del planeta. Pero, en realidad el CEO de O’Leary quiere dejar de ser el “clown” que todos conocemos. Desde hace un par de años la aerolínea que dirige se ha propuesto dejar de ser la “chica mala” de las compañías aéreas.

Apoyada en campañas publicitarias tan o más descaradas que el propio O’Leary, Ryanair se labró durante años una imagen de “chica mala” de la que ahora, sin embargo, reniega. “Nuestros eslóganes más ingeniosos nos han salido a coste cero”, confiesa O’Leary en una entrevista concedida recientemente al diario alemán Tagesspiegel.

Acostumbrada desde siempre a “tratar mal” al cliente, Ryanair se dio cuenta hace un par de años de que sus “fechorías” le estaban siendo caras y decidió ponerse el traje de “chica buena”. Y lo cierto es que el cambio le está sentando estupendamente bien a la aerolínea irlandesa.

Actualmente Ryanair puede presumir de ser una de las aerolíneas más rentables del mundo. Los beneficios netos de la compañía pegaron el año pasado una zancada del 66% hasta alcanzar los 867 millones de euros. Y durante el periodo 2015/2006 está previsto que crezcan hasta alcanzar un volumen de entre 940 y 970 millones de euros.

Con una flota de 370 Boeing 737-800 Ryanair fletará durante su actual ejercicio fiscal 1.800 vuelos con alrededor de 100 millones de pasajeros a bordo. En 2024 la aerolínea irlandesa trabajará con 520 aeronaves y prevé transportar a 160 millones de pasajeros.

Ryanair se jacta de un índice de puntualidad en sus vuelos del 90%. Pero en la aerolínea “low cost” no es elevado única y exclusivamente el índice de puntualidad sino también la presión para llenar hasta la bandera los aviones. Si los últimos asientos de un vuelo no se venden a 9,99 euros, el precio puede llegar a bajar hasta los 4,99 euros o incluso hasta los 99 céntimos. “Un pasajero a bordo es siempre mejor que una asiento vacío”, recalca O’Leary. Y es que, una vez a bordo, Ryanair siempre encuentra excusas para vaciar de alguna manera los bolsillos a sus clientes. Un café cuesta 3 euros y facturar a última hora una maleta en temporada alta les puede salir a los pasajeros de Ryanair por 75 euros.

Más allá de sus “triquiñuelas” para aflojar el bolsillo de sus clientes, Ryanair se reserva también algún que otra bala en la recámara para llenar (aún más) su arcas: la de servir de enlace con los vuelos de larga distancia de otras aerolíneas. Lo que está claro es que Ryanair es una empresa en constante evolución y que, ya sea sacando haciendo de “chica mala” o de “chica buena”, está dispuesta a todo para seguir haciéndose oír alto y claro en el competitivo universo de la aviación comercial.

 

La realidad virtual aterriza (por fin) en Google Street ViewAnteriorSigueinteLa industria de las revistas une fuerzas para garantizar resultados en la publicidad impresa

Noticias recomendadas