Anunciantes

Se "acabó" la revolución del smartphone en Apple

apple-manzanaCorría el año 2007 cuando Steve Jobs anunció la llegada del primer iPhone. Un nuevo dispositivo que se presentó como una gran revolución siendo el preludio de un importante avance en el mundo de la tecnología. “De vez en cuando, un producto puede cambiarlo todo”, señalaba por entonces.

Ahora, en 2015, ese iPhone desconocido que llegaba a nuestras vidas se ha convertido en el teléfono más popular del mundo además de ser uno de los dispositivos móviles más populares de la historia. Nadie duda ya de que nos encontramos en la era de los smartphones y los datos hablan por sí solos: en mayo del presente año más de 2.000 millones de personas en todo el mundo eran dueñas de un teléfono inteligente.

Si de algo puede presumir Apple es de no haberse mantenido al margen de este proceso de cambio. Se posiciona como la compañía más valiosa del mundo en términos de capitalización de mercado por lo que no es de extrañar que cada mes de septiembre, la atención del mundo entero se centre por unas horas en el gran evento que la compañía dirigida por Tim Cook organiza para mostrar sus últimas novedades.

Y esto es así porque son muchos los que piensan que con cada uno de sus nuevos lanzamientos podría revolucionar el mundo. Un pensamiento quizás demasiado extremo si tenemos en cuenta que lo visto en su último gran show celebrado el pasado 9 de septiembre en San Francisco, básicamente estuvo compuesto por actualizaciones de dispositivos que ya conocíamos.

Llama la atención que a pesar de que los smartphones generan dos tercios de los ingresos de Apple, tan sólo les dedicaron 25 minutos de las más de dos horas que duró el evento. Desde 2009 los iPhones se han actualizado en dos ciclos. El primero se produce cuando asistimos a un completo cambio de formato y después nos encontramos con una actualización menor basada en la adición de algunas características y funcionalidades.

Los nuevos modelos de este año han llegado bajo los nombres de iPhone 6S y iPhone 6S Plus que ofrecen, entre otras novedades, el color rosa así como la tecnología Force Touch. Conceptos interesantes para los desarrolladores pero que, siendo sinceros, significan muy poco de cara a los usuarios, según resaltan desde The Atlantic.

La baza con la que jugaron Cook y su equipo fue la cámara presente en estos nuevos terminales. Con una resolución de 12 megapíxeles y de cinco en la cámara frontal, Apple pretende de esta forma hacer que los consumidores caigan rendidos a los pies de sus “nuevos” terminales.

Esta apuesta por la cámara ha sido un movimiento bastante interesante ya que es precisamente en este tipo de cosas en las que se fijan los usuarios a la hora de comprar un nuevo iPhone. A esto hay que sumar las innovaciones en las apps, mejora de la experiencia a través de la pantalla táctil y un navegador evidentemente rendido a los encantos de su nuevo sistema operativo. Una vez más, Apple lo ha vuelto a lograr solo que, en esta ocasión, ha puesto la atención en satisfacer las demandas de los usuarios en vez de poner toda la carne en el asador para eclipsar a sus rivales.

Aunque sutil, nos encontramos ante un claro cambio de estrategia de la compañía. Apple se adapta a los tiempos y comienza a quedar atrás su afán revolucionario (tranquilo, sólo en parte). Esto no es nada malo. La compañía de la manzana se está centrando en que sus dispositivos dejen un poco de ser el centro de atención en cuanto a novedades en el mercado que todas las compañías siguen para reflejar las características que realmente hacen que sean indispensables en las vidas de los usuarios.

Te recomendamos

Cannes

Regalos Ecology

Experiencias

Atresmedia

Compartir