Anunciantes

"SEXO EN NUEVA YORK" VISTE DE MARCA

Vuelven las chicas de Sexo en Nueva York. Y lo hacen con un elaborado programa de marketing, patrocinio y publicidad a sus espaldas. La moda vende, y muestra de ello es el éxito internacional que ha tenido la serie americana. Después de cuatro años y numerosas súplicas por parte de sus seguidores Sex and the city salta hoy a la gran pantalla para sorprender con sus frescos diálogos y los últimos modelos de las firmas de alta gama.

Los diseñadores siempre han estado presentes en el programa producido y dirigido por Darren Star. Desde Prada, pasando por Dolce & Gabbana hasta Dior han participado y aparecido en los guiones.

Pero el caso más llamativo es el del canario Manolo Blanick cuyos ingresos se incrementaron en millones de euros gracias a la publicidad gratuita que le hizo Carrie Bradshow (la incombustible Sarah Jessica Parker) al morir de placer cada vez que se calzaba sus zapatos. La serie, y, ahora la película, le supuso una mayor notoriedad y lo ensalzó como icono de la seducción, el caché y la elegancia.

Así, de acuerdo con las técnicas del más puro marketing directo, los Manolos lucidos en la película aterrizaron en una tienda de la calle Serrano de Madrid el pasado cinco de junio, en forma de exposición. Y es que los complementos y la ropa que las chicas visten en el filme pasan por la criba de los críticos más elitistas del prêt-à-porter. Que Patricia Field, la estilista, decida poner una prenda u otra sobre los cuerpos de Carrie, Samantha, Charlotte York o Miranda supone mucho dinero en ventas y publicidad.

Por ejemplo, la elección del vestido de novia que finalmente luce Carrie el día de su enlace no está exenta de polémica. En un principio el equipo de vestuario había pensado en Dior, pero el acuerdo no fructificó debido a problemas de exigencias del guión. Así fue como Vivienne Westwood finalmente se llevó el gato al agua.

Además, si se esperaba que el filme recaudase 30 millones de dólares en su primer fin de semana -al no ser apto para todos los públicos-, no sólo ha superado todas las expectativas al alcanzar 56 millones, sino que, además, ha superado a Indiana Jones en la taquilla. Esto supone que la inclusión de un logotipo o diseño en la película, sea una iniciativa muy interesante para publicitarse. El fenómeno de Sexo en Nueva York es algo que va más allá de un film que se aprovecha del product placement, roza la ostentación más impactante de esas marcas, para muchos inalcanzables.

Para los más aficionados, la página www.viewonfashion.com apuesta que habrá una segunda parte o incluso una trilogía. Parece que la rueda continuará girando para satisfacción de las marcas de alta costura, el mundo del cine y los más soñadores.

Te recomendamos

México

School

Podcast

Podcast

Compartir