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Los empresarios piden a Sánchez acuerdo con PP y Ciudadanos

El toque de atención de los empresarios a Pedro Sánchez: la necesidad de un Plan B

La última edición del Congreso Nacional de la Empresa Familiar celebrado en Valencia ha dejado patente el desconcierto de los empresarios ante la situación económica de España y las medidas de Pedro Sánchez.

pedro_sanchezEl XXI Congreso Nacional de la Empresa Familiar celebrado en Valencia (28-30 de octubre) debe ser tomado seriamente como el termómetro del tejido empresarial español. Más de 700 dirigentes de compañías se dieron cita en lo que podríamos denominar como un toque de atención a la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez.

La cúpula empresarial del país ha mostrado su alarma ante la deriva en la que se encuentra el Ejecutivo tras la moción de censura contra Mariano Rajoy. Así quedó patente tras el discurso ofrecido por Sánchez.

El presidente del Gobierno fue el encargado de clausurar el evento acogido por el Palacio de Congresos de Valencia. Tras sus palabras desde Moncloa se esperaba una charla amigable y distendida durante el cóctel entre Sánchez y los empresarios. Pero la fotografía fue muy diferente.

Los empresarios asistentes decidieron optar por condenar a Sánchez al ostracismo. Hecho que quedó más que patente al ser testigos de cómo los únicos acompañantes de Sánchez eran Francisco J. Riberas, presidente del Instituto de Empresa Familiar (IEF) y de Gestamp, y el barón socialista Ximo Puig tal y como resalta Carlos Segovia en el diario El Mundo.

En la citada cabecera se recogen declaraciones de uno de los directivos del IEF que ayudan a comprender los motivos de tan solitaria estampa.

La negociación de los Presupuestos Generales

“Hace meses que seguimos con mucha preocupación la deriva de Sánchez (…) Tras la moción de censura tenía la opción de gobernar un tiempo hasta las elecciones con medidas económicas razonables con la abstención del Partido Popular (PP)y de Ciudadanos, pero ha elegido a Podemos”.

La difícil negociación de los Presupuestos Generales del Estado se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para Pedro Sánchez. Una situación a la que se suman los escándalos protagonizados por algunos de sus ministros y la omnipresente cuestión del separatismo en Cataluña.

Cataluña, uno de los grandes obstáculos

La forma en la que se está afrontando la situación de Cataluña por parte del Gobierno no contenta a todos. Recientemente la Abogacía del Estado rebajaba los cargos contra los líderes del 1 de octubre a sedición y malversación.

Algo que no ha gustado ni al PP ni a Ciudadanos al considerarlo una deslealtad.

Una decisión que también ha sido recibida como un jarro de agua fría entre los independentistas que niegan su apoyo.

Esta nueva fotografía dificulta la continuidad en el camino para la aprobación de los Presupuestos Generales aumentando aún más la presión sobre Pedro Sánchez y su Ejecutivo.

Ante esta fotografía los empresarios no han dudado en mostrar su preocupación ante la deriva en la que navega el país.

“Como ni a PP ni a Ciudadanos les viene bien por ahora ir a elecciones, Sánchez debería apoyarse en ellos y aprovechar una oportunidad única de pactos de Estado y reformas como la educativa”, explican desde la directiva de IEF en declaraciones recogidas por El Mundo.

Uno de los ejemplos más significativos de lo expuesto en estas líneas fue Juan Roig. El presidente de Mercadona es uno de los emblemas de la industria patria y, aunque si que saludó a Sánchez a su llegada al congreso, no mostró ningún interés en debatir con él en su clausura.

Tal y como recogen en la citada cabecera la decisión de Roig no debería ofender a nadie. “Pensamos de manera diferente y España es una democracia”, explicaba Juan Roig.

La fotografía de los empresarios

La política de Mercadona se posiciona como opuesta a la marcada por el Ejecutivo. Hablamos de empresas que se están jugando su patrimonio invirtiendo en el mercado español recortando su beneficio a corto plazo con el único objetivo de ser productivos, generar empleos estables y evitar el endeudamiento.

Por su parte el Ejecutivo de Sánchez se plantea la derogación de una parte de la reforma laboral. Un movimiento que dejaría fuera del consenso a la patronal de empresarios en una suerte de palmadita en las espaldas de los sindicatos.

Los empresarios reunidos en Valencia tienen claro que la situación no puede continuar así. La inestabilidad generada por una falta de consenso político para aprobar los Presupuestos Generales perjudica directamente a la economía.

Hecho que se traduce en un escenario económico en el que las inversiones peligran y la luz al final del túnel únicamente alumbra al endeudamiento.

A pesar de todos los empresarios mantienen una confianza moderada en el aumento de la actividad, así como en la creación de empleo. Prevén además un alza en las cifras de ventas y la reinversión en las empresas de los beneficios obtenidos.

Entre los datos extraídos de este congreso cabe destacar que pasamos del 73% al 64% de empresas que prevé aumentar su facturación; y un 8% pronostican un descenso de las ventas.

Los empresarios han señalado además que uno de sus principales objetivos es mantener la plantilla actual de sus compañías ante la ralentización reportada por la economía. Además, el 80% de los dirigentes asistentes tiene previsto aumentar la inversión que sus empresas realizan en territorio español.

A esto sumamos que una de las amenazas más temidas por parte de los empresarios es la falta de reformas estructurales. Abogan por grandes pactos en materia de educación, formación a distancia, simplificación fiscal y administrativa del modelo territorial.

La conclusión que debe extraerse es que la situación económica de España no puede permitirse el lujo de continuar siendo el patio de colegio que es ahora. Los partidos políticos tienen que dejar de mirar más allá de la foto para la galería y de los apretones de manos que únicamente buscan réditos en las cercanas urnas.

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