Apple está considerando realizar un cambio histórico en su calendario de lanzamientos según ha informado Mark Gurman, corresponsal jefe de Apple y Managing Editor de Global Consumer Tech en Bloomberg News. Tal como se ha compartido en el medio norteamericano, la compañía de la manzanita podría empezar a presentar iPhones en dos momentos distintos del año, rompiendo así con la tradición de un único lanzamiento anual que ha marcado la era del iPhone durante más de una década.
El plan, que podría implementarse a partir de 2026, situaría los modelos premium (incluyendo el iPhone 18 Pro, Pro Max y el esperado dispositivo plegable), en otoño, mientras que la edición estándar y más asequibles se presentarían en primavera, con el iPhone 18 básico y el iPhone 18e 2027.
Modelo de lanzamiento escalonado: premium en otoño, estándar en primavera
Este enfoque escalonado permitiría que los modelos insignia reciban toda la atención mediática sin competir con los dispositivos de menor precios y ofrecería a Apple dos ventanas de oportunidad para captar clientes y ajustar sus estrategias de marketing según la evolución del mercado y la competencia.
Según Bloomberg, la decisión también responde a presiones internas de ingeniería y cadena de suministro. Comprimir varios dispositivos en un solo lanzamiento ha generado cuellos de botella y dificultades logísticas, mientras que un calendario bianual podría aliviar la presión de fin de año y facilitar la producción y distribución.
Ventajas estratégicas y de marketing para Apple
Para Apple, este cambio tendría implicaciones estratégicas significativas. Además de suavizar los ciclos de ventas, que tradicionalmente alcanzan su pico en otoño, la empresa podría responder más rápidamente a rivales y adaptar la producción según la demanda real de cada modelo.
En el ámbito del marketing, la división de lanzamientos ofrecería nuevas oportunidades para campañas segmentadas, storytelling diferenciado para cada modelo y un flujo constante de noticias y expectativas en medios, algo que podría mantener el engagement de los consumidores durante todo el año.
Si se confirma, este cambio marcaría un hito en la estrategia comercial de Apple, modificando un ciclo que ha sido sinónimo de la marca durante más de diez años y abriendo nuevas formas de conectar con su base de clientes y captar nuevos públicos.





