Los cambios que las marcas introducen en sus logos son a veces tan extraordinariamente sutiles que cuesta a menudo encontrar la diferencia entre el antes y el después. Y algo así ha sucedido en el nuevo emblema de BMW, donde los cambios son tan nimios que habrán pasado probablemente inadvertidos a ojos de buena parte de los fans del fabricante automovilístico alemán (incluso los fans más acérrimos).
La novedad en el logotipo de BMW afecta única y exclusivamente a los contornos interiores otrora presentes en el emblema y ahora completamente ausentes.
El cambio de logo ha hecho su debut en el nuevo BMW iX3 de la empresa automotriz de origen teutón y obedece probablemente al nuevo futuro 100% eléctrico para el que se prepara la compañía. BMW no es, al fin y al cabo, la primera marca automovilística que cambia de imagen en un contexto extraordinariamente pródigo en cambios y desafíos para el ramo de la automoción.
Hace aproximadamente un año el fabricante automovilístico Jaguar levantaba, por ejemplo, el telón de una nueva identidad visual que constituía un cambio absolutamente radical con respecto a su anterior imagen y que fue asaeteada a críticas por algunos por dinamitar por completo la vieja esencia de la compañía.
Range Rover introdujo asimismo cambios en su branding, pero su enfoque fue mucho menos radical que el de Jaguar, pues se limitó al lanzamiento de una nueva marca secundaria que dotaba de mayor flexibilidad a la compañía radicada en Reino Unido.
Las marcas de vehículos eléctricos de nueva hornada apuestan en términos generales por una amalgama de minimalismo y ciencia ficción en su branding y los fabricantes automovilísticos de toda la vida están imitando hasta cierto punto esta estética.
Aun introduciendo cambios sutiles a lo largo del tiempo, el logo de BMW ha permanecido siempre fiel a su esencia
El nuevo logotipo que se abre paso en el BMW iX3 no se diferencia en realidad demasiado del primer emblema de la compañía allá por 1917. Ambos son, no en vano, circulares y son fieles a los colores blanco y azul. Aun cuando BMW ha remozado su emblema en varias ocasiones para tratar de ajustarlo a las tendencias actuales, lo cierto es que su esencia ha permanecido siempre invariable (también tras el último cambio).
En 1953, por ejemplo, BMW decidió reemplazar el contorno dorado de su logotipo por un nuevo contorno de color blanco. Y diez años después, en 1963, la compañía cambió la tipografía de logo para apostar por una fuente sin remates. Más tarde, en 1997, BMW introdujo sombras y degradados en su logotipo para revestirlo de un efecto cromado. Y en 2020 la compañía introdujo una versión más minimalista de su logotipo de naturaleza transparente.
Conviene, por otra parte, hacer notar que, aun cuando algunos creen erróneamente que el logo de BMW simula la forma de una hélice y que ello sería un guiño al fabricante de motores de aviación que fue primigeniamente la compañía, lo cierto es que el diseño en blanco y azul hace referencia a los colores del estado de Baviera de donde es oriundo el fabricante automovilístico.
«Queríamos mantener la tradición, pero añadir simultáneamente más precisión a nuestro logo», explica Oliver Hailer, head of BMW Design, sobre la nueva imagen de la compañía, en declaraciones a BMWBlog.





