Célebres por sus sabores únicos y los vibrantes diseños de sus envases, los «snacks» oriundos de Japón se cuentan entre los más populares en el concurrido mercado de los aperitivos. Sin embargo, las tensiones geopolíticas que flagelan actualmente el mundo han forzado a Calbee, que tiene la vitola de ser uno de los fabricantes de «snacks» más importantes en tierras niponas, a renunciar al color en sus envases para abrazar el blanco y negro.
Para responder a las disrupciones en la cadena de suministro desencadenadas por el bloqueo del estrecho de Ormuz, Calbee ha tomado de la determinación de prescindir del color en sus envases para refugiarse un «packaging» monocromático.
De acuerdo con un comunicado emitido por la marca nipona, Calbee virará temporalmente al blanco y negro en los envases de 14 variantes de sus patatas fritas y sus aperitivos Kappa Ebisen y Frugra. A partir del próximo 25 de mayo los productos de Calbee en los lineales de los supermercados se cobijarán en envases diseñados en escala de grises.

“Calbee seguirá respondiendo con flexibilidad y celeridad a los cambios en su entorno operativo, incluyendo los riesgos geopolíticos, y mantiene su compromiso de garantizar un suministro estable de productos seguros y de alta calidad”, asevera Calbee en un comunicado, en el que solicita asimismo compresión y apoyo a sus clientes.
La medida de Calbee nace como una respuesta a “la inestabilidad en el suministro que afecta a algunas materias primeras como consecuencias de las tensiones actuales en Oriente Medio”. Y su objetivo es “ayudar a mantener un suministro estable de productos”, enfatiza la compañía nipona.
El déficit en el suministro de nafta ha provocado el llamativo cambio en el «packaging» de Calbee
El hecho de que Calbee haya decidido despojar a sus aperitivos de sus coloridos y vibrantes envases de debe específicamente a la disrupción en el suministro de nafta, un derivado del petróleo que se utiliza habitualmente en la fabricación de embalajes y de tinta de impresora. Japón, la patria chica de Calbee, cubre el 40% de sus necesidades de nafta mediante importaciones procedentes de Oriente Medio, donde han emergido inevitablemente a la superficie cuellos de botella como consecuencia de la guerra de Irán.
Las autoridades gubernamentales de Japón han querido, no obstante, tranquilizar a la población en relación con el suministro de nafta en el país del Sol Naciente, que se mantendrá dando fuelle a la producción nacional y a la importación de esta materia prima desde Estados Unidos, Perú o Argelia.
«Se ha garantizado un suministro adecuado de nafta para las funciones primordiales en Japón. Y estamos trabajando con las principales empresas para garantizar que la nafta se importe por rutas distintas al estrecho de Ormuz», señaló este martes Kei Sat, portavoz del Ejecutivo nipón.
Calbee no es en modo alguno la única empresa afectada por las disrupciones en la cadena de suministro provocada por la guerra de Irán. Este conflicto está confrontado, de hecho, a las aerolíneas con severos problemas para hacer frente al aumento del precio del combustible, lo que se está traduciendo a la postre en subidas en el precio de los billetes de avión.





