Desde que hace aproximadamente dos semanas American Eagle levantara el telón de la controvertida campaña «Sydney Sweeney Has Great Jeans», la firma estadounidense se ha visto involucrada en una estruendoso escándalo a cuenta del supuesto trasfondo racista de su última campaña. El lema de la campaña de la discordia juega, al fin y al cabo, con la similitud en el plano fonético de la pronunciación en inglés de «jeans» y «genes» (sugiriendo, por ende, que su protagonista es dueña de no solo de unos «jeans» formidables, sino también de una genética privilegiada). Además, con su cabello rubio, sus ojos azules y su piel clara, Sydney Sweeney encarna el ideal de belleza de quienes propugnan la supremacía blanca allende los mares.
«Sydney Sweeney Has Great Jeans» ha propiciado aceradas críticas contra American Eagle en las redes sociales, aunque muchos consideran que la campaña ha sido en realidad un éxito rotundo para la firma estadounidense.
En la polémica nacida al calor de la última campaña de American Eagle ha entrado incluso el presidente Donald Trump, que el pasado lunes colmaba de loas a lo último de la firma estadounidense haciendo además hincapié en la supuesta filiación republicana de su protagonista: la actriz Sydney Sweeney. Las palabras del mandatario estadounidense llevaron en volandas el valor de los títulos de American Eagle en los mercados bursátiles, donde pegaron un brinco del 24%, la mayor subida registrada por la compañía en bolsa desde el año 2000.
Los expertos están profundamente divididos en torno a la campaña de Sydney Sweeney para American Eagle y mientras algunos la califican de error garrafal, otros no dudan en ensalzarla y la consideran, de hecho, una auténtica genialidad. Pero, ¿qué opina él realmente el consumidor de a pie sobre «Sydney Sweeney Has Great Jeans»?
De acuerdo un estudio emprendido por The Drum en colaboración con Kantar en el que tomaron parte 1.000 consumidores estadounidenses, la polémica brotada de las entrañas de la última campaña de American Eagle no parece haber afectado demasiado a la disposición de la gente a comprar los tejanos de la firma estadounidense.
El 62% de los hombres y el 50% de las mujeres que participaron en la investigación confiesan que están muy o bastante predispuestos a considerar la compra de prendas de American Eagle en el futuro tras tener noticia del escándalo suscitado por la última campaña de la marca (aun cuando no sean compradores habituales de la firma o su estilo no encaje a priori en el suyo propio).
Solo el 15% de los hombres y el 25% de las mujeres admiten que no contemplarían probablemente la compra de los productos de American Eagle tras el escándalo protagonizado por la marca.
La última campaña de American Eagle ha quitado a los consumidores estadounidenses las ganas de comprar prendas de la firma
Por edades, el 73% de los jóvenes de entre 18 y 24 años no haría ascos a apalancar la mirada en las prendas de ropa de American Eagle para considerar su compra, un porcentaje que se contrae hasta el 69% en el caso de los consumidores de entre 25 y 34 años y hasta el 66% en el caso de las personas de entre 35 y 44 años.
La mayor parte de los consumidores que se consideran de raza blanca (el 57%) seguiría contemplando la posibilidad de comprar en American Eagle tras la controversia, un porcentaje que cae ligeramente hasta el 47% entre los consumidores de origen afroamericano y entre los consumidores de origen indio. Entre los consumidores de origen asiático la proporción escala incluso hasta el 61%.
Si nos detenemos en los consumidores de origen hispano o latino, el 67% admite que seguiría teniendo en consideración a American Eagle de cara a futuras compras.
Por otra parte, el 49% de las mujeres y el 62% de los hombres aseguran que la última campaña de American Eagle ha espoleado su disposición a comprar artículos de la firma. El 73% de los jóvenes de entre 18 y 24 años compraría probablemente prendas de American Eagle. Y el 70% de los consumidores de entre 25 y 34 años y el 62% de las personas de entre 35 y 44 años harían igualmente lo propio.
Por grupos étnicos, el 56% de los consumidores de raza blanca confiesan que la campaña de American Eagle ha aumentado su predisposición a comprar las prendas de la firma. Entre los consumidores de raza negra u origen afroamericano esta proporción se contrae solo levemente hasta el 48%. Y entre los hispanos se dispara incluso hasta el 69%. Existe igualmente una elevada predisposición a comprar en American Eagle entre los consumidores de origen asiático (63%) y de origen indio (53%).
Pese a que la controversia suscitada por la última campaña de American Eagle no parece haber arrebatado al consumidor su predisposición a comprar prendas de la firma, lo cierto es que las visitas a las tiendas de la marca se contrajeron un 3,9% durante la semana en Estados Unidos. La bajada fue particularmente conspicua en los estados del sur de Estados Unidos, donde las visitas a las tiendas de American Eagle se redujeron un 9,25% en la última semana. En los estados del noreste del país norteamericano las visitas a los establecimientos de la marca pegaron, por el contrario, una zancada del 7,36% durante la semana pasada.
Hace unos días American Eagle se pronunció por fin sobre la polémica originada por «Sydney Sweeney Has Great Jeans» para poner de relieve que esta pivotaba temáticamente única y exclusivamente sobre los tejanos de la firma y que no había querido alentar jamás debates de otra clase.





