IKEA, el nombre del famoso fabricante sueco de muebles, es un acrónimo formado a partir de las iniciales del nombre y el apellido de su fundador (Ingvar Kamprard) y de los lugares donde éste creció en su Suecia natal (la granja familiar Elmtaryd y el pueblo de Agunnaryd). Sin embargo, Vlaams Belang, un partido de extrema derecha radicado en Bélgica, decidió en 2022 apropiarse de ese celebérrimo acrónimo para presentar un controvertido programa contra la inmigración: «Immigratie Kan Echt Anders» (algo así como «La inmigración puede realmente ser diferente» en neerlandés).
Para colmo de males la identidad visual de ese programa hacía guiños a todas luces a la iconografía de IKEA, a quien le sentó lógicamente a cuerno quemado la ocurrencia de Vlaams Belang y decidió tomar acciones legales contra el partido belga de extrema derecha.
El caso llegó al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que ha fallado ahora a favor del retailer de origen sueco. Los jueces de esta corte de Luxemburgo estiman que existe efectivamente un potencial perjuicio para la marca y los intereses de IKEA y consideran que la libertad de expresión esgrimida por Vlaams Belang no puede prevalecer en este caso en particular.
Con base en la región belga de Flandes, Vlaams Belang utilizó el acrónimo IKEA y elementos gráficos inspirados en la identidad visual de la multinacional escandinava para presentar en noviembre de 2022 el programa «Immigratie Kan Echt Anders». Este programa procuraba cobijo a 15 propuestas políticas descritas como «listas para montar» (al igual que los muebles de IKEA) y también ilustraciones y elementos gráficos que recordaban inequívocamente a los empleados habitualmente en sus comunicaciones por la marca escandinava (las figuras que se abren paso en sus manuales de instrucciones, por ejemplo).
IKEA contempló el programa «Immigratie Kan Echt Anders» como una flagrante infracción de sus derechos de propiedad intelectual y decidió denunciar a Vlaams Belang en un tribunal belga. El partido alegó que su programa se había inspirado en la coalición de partidos de derecha formada en Suecia tras las elecciones generales de septiembre de 2022. Esa coalición se tradujo en un endurecimiento progresivo de las políticas migratorias del país escandinavo.
En tanto en cuanto el programa de Vlaams Belang había tomado Suecia como inspiración, en él se hacía también referencia con fines paródicos a la iconografía de la que es probablemente la marca sueca más famosa, IKEA, argumentó en su día el partido de extrema derecha.
Sin embargo, el TJUE estima que Vlaams Belang no puede invocar simplemente a la libertad de expresión para explotar en su propio beneficio la reputación y la propiedad intelectual de IKEA de una manera injusta que puede resultar potencialmente perniciosa para la compañía.
El tribunal belga al que llegó originalmente la denuncia de IKEA trasladó el caso al TJUE para que aclarara cómo debía ser interpretada la legislación europea en este asunto en particular. Y la corte de Luxemburgo ha dictaminado ahora que el propietario de una marca muy conocida (IKEA en este caso) puede oponerse legalmente a que un partido político utilice su «copyright» si éste no puede demostrar de manera inequívoca que la libertad de expresión pesa más que los derechos del propietario de la marca. En este sentido, y puesto que Vlaams Belang no ha podido demostrar este último extremo, los derechos de IKEA prevalecen en este caso.
No obstante, y que el TJUE ha fallado a favor de IKEA, su dictamen es sólo de naturaleza orientativa y será el tribunal belga al que llegó originalmente la denuncia quien deberá decidir si sigue las recomendaciones legales de la corte de Luxemburgo.





