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Johnson & Johnson pagará 5.500 millones de dólares para cerrar miles de demandas por su talco para bebés

La acción busca poner fin a más de 15 años de litigios tras las acusaciones de que sus productos podrían estar relacionados con casos de cáncer de ovario.

ESCRITO PORPilar Abellán

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Johnson & Johnson (J&J) ha alcanzado un acuerdo de hasta 5.500 millones de dólares para resolver alrededor de 76.000 demandas pendientes en Estados Unidos contra sus productos de talco. Las reclamaciones sostienen que el uso de estos productos, incluido su popular talco para bebés, expuso a las consumidoras al amianto y contribuyó al desarrollo de cáncer de ovario. El pacto, que todavía necesita cumplir varias condiciones para entrar en vigor, representa uno de los mayores acuerdos de la compañía para cerrar una batalla judicial que se prolonga desde hace más de 15 años.

La propuesta contempla que Johnson & Johnson realice un primer desembolso de hasta 3.000 millones de dólares en 2027 y abone el resto de la cantidad comprometida a partir de 2028. Sin embargo, el coste definitivo podría ser mayor. Chris Seeger, uno de los abogados que ha participado en las negociaciones en representación de los demandantes, calcula que la factura podría alcanzar «7.000 millones o más». El motivo es que el acuerdo fija cantidades concretas para determinadas reclamaciones, pero no establece un tope máximo para el importe total que deberá asumir la compañía.

El acuerdo afecta a las aproximadamente 76.000 reclamaciones que continúan abiertas en distintos tribunales estadounidenses. Una parte especialmente relevante corresponde a los cerca de 69.000 casos que permanecen pendientes ante el tribunal federal de Nueva Jersey, dentro del proceso multidistrital que agrupa buena parte de las demandas contra la multinacional. El resto se encuentra repartido entre distintos procedimientos ante tribunales estatales.

El talco de J&J, bajo sospecha 

Las acusaciones contra Johnson & Johnson se centran principalmente en la supuesta presencia de amianto en productos de talco y en su posible relación con determinados casos de cáncer de ovario. Las demandantes sostienen que estuvieron expuestas durante años a este mineral, mientras que la compañía ha rechazado de forma reiterada que sus productos contuvieran amianto, defendiendo su seguridad.

En 2020, Johnson & Johnson dejó de comercializar su talco para bebés en Estados Unidos y Canadá y sustituyó el producto por una alternativa elaborada a base de almidón de maíz. La retirada se extendió posteriormente a otros mercados internacionales.

El anuncio del acuerdo llega después de que, hace pocos días, un juez federal fallara a favor de J&J en uno de los procedimientos y cuestionara que los demandantes hubieran podido demostrar de forma suficiente que el talco de la compañía era la causa directa de sus casos de cáncer de ovario. 

La decisión reforzó la estrategia de defensa de la multinacional, aunque no ha impedido que la empresa busque ahora una salida global al conjunto de reclamaciones pendientes. El acuerdo estadounidense se aplicaría exclusivamente a las demandas que ya han sido presentadas y no supondría la apertura de un mecanismo para nuevas reclamaciones.

Un acuerdo condicionado por el respaldo de los demandantes

La resolución todavía no es definitiva. Para que pueda aplicarse, al menos el 95% de los demandantes deberá aceptar las condiciones propuestas. Una vez alcanzado ese umbral, el acuerdo tendrá que recibir también el visto bueno del juez responsable del litigio federal.

Los bufetes que representan a las personas demandantes han respaldado la propuesta y consideran que puede poner fin a una disputa judicial que comenzó hace más de una década. Para Johnson & Johnson, el acuerdo supone una vía para reducir la incertidumbre económica y jurídica asociada a un litigio que ha generado miles de reclamaciones y numerosos procesos judiciales.

La compañía, no obstante, mantiene su posición de que sus productos son seguros y niega que el talco comercializado por la empresa contuviera amianto o provocara cáncer de ovario. J&J sostiene que la evidencia científica y los resultados obtenidos en los procesos celebrados hasta ahora respaldan su defensa.

«Tras décadas de litigio y un exhaustivo análisis científico en una extensa audiencia, los demandantes admitieron de facto su incapacidad para probar la causalidad específica al retirar a sus peritos en dos casos emblemáticos», ha señalado Erik Haas, vicepresidente mundial de Litigios de Johnson & Johnson.

La multinacional considera que, de haber continuado la batalla judicial, habría tenido posibilidades de imponerse en más procesos. Aun así, ha optado por una solución negociada para cerrar este capítulo.

«Si bien confiamos en que la compañía habría prevalecido en última instancia en los litigios adicionales, como lo ha hecho en la gran mayoría de los casos llevados a juicio hasta la fecha, esta resolución le permite dejar atrás este asunto y seguir centrada en su misión de desarrollar medicamentos y dispositivos que salvan vidas», ha añadido Erik Haas.

Reino Unido, el próximo frente judicial

El cierre de la disputa en Estados Unidos permitiría a Johnson & Johnson concentrar sus esfuerzos en otro importante procedimiento abierto en Reino Unido. La compañía se enfrenta allí a una demanda colectiva que podría superar las 1.000 millones de libras.

En octubre de 2025, más de 3.000 personas se sumaron a una acción judicial contra la multinacional y denunciaron que algunos productos de talco vendidos en el país estaban contaminados con asbesto, un mineral que comparte características con el amianto. Los demandantes aseguran que estuvieron expuestos a estos productos durante décadas, desde 1965 hasta 2023, cuando Johnson & Johnson dejó de comercializarlos en Reino Unido.

Por tanto, mientras el acuerdo estadounidense abre la puerta a cerrar uno de los litigios más prolongados de la historia reciente de J&J, la compañía todavía tiene por delante un importante desafío judicial en territorio británico. La resolución definitiva del conflicto en Estados Unidos dependerá ahora de que el 95% de los demandantes acepte el pacto y de que el juez federal dé su aprobación.

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