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Kinder Sorpresa, 50 años cautivando (y haciendo la boca agua) a pequeños y mayores

La idea de los huevos Kinder Sorpresa fue puesta sobre la mesa por Michele Ferrero en 1968, pero el producto final no vio la luz hasta 1974.

Kinder Sorpresa

ESCRITO POREsther Lastra

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Los icónicos y deliciosos huevos Kinder Sorpresa de Ferrero, esos que los niños agitan alborozados y ansiosos por descubrir los juguetes que estos albergan en sus entrañas, celebran este año su 50º aniversario. Y aunque nacieron inicialmente con el foco puesto en los más pequeños de la casa, en los últimos 50 años se las han ingeniado para cautivar no solo a los niños sino también a los adultos, que coleccionan con auténtica fruición (rayana a veces en la obsesión) los juguetes alojados en los emblemáticos huevos de chocolate con leche de Ferrero.

La historia de los huevos Kinder Sorpresa se remonta a 1968. Por aquel entonces Michele Ferrero, propietario de Ferrero, plantó la simiente del que terminaría deviniendo en uno de los productos más vendidos de la multinacional alimentaria de origen transalpino.

Inspirándose en la tradición italiana de regalar a los niños huevos de chocolate durante la Pascua, Michele Ferrero quiso alumbrar un producto que pudiera agasajar a los más pequeños de la casa con una pequeña sorpresa cada día.

Los trabajadores de Ferrero no creyeron en principio en la idea de los huevos Kinder Sorpresa

No obstante, la idea del bueno de Michele Ferrero, que invirtió una ingente suma de dinero en la adquisición de una máquina especial para fabricar huevos de chocolate, se topó inicialmente de bruces con el escepticismo de sus propios empleados. Los trabajadores estaban convencidos de que la idea de Michele Ferrero estaba abocada al fracaso, puesto que los huevos de chocolate eran a bote pronto un producto puramente estacional y pensado para su comercialización única y exclusivamente en Pascua.

Pese a la reticencia de su plantilla, Ferrero siguió adelante con su idea y la perfeccionó introduciendo modificaciones en la receta de los típicos huevos de chocolate para dar un mayor protagonismo a la leche. El dueño de Ferrero creía que, si los huevos de chocolate que planeaba comercializar tenían más alto contenido en leche, las madres estarían también más prestas a comprar el producto a sus hijos.

Decidido a hacer realidad su idea, Michele Ferrero encargó el concepto del producto a William Salice y los míticos huevos Kinder Sorpresa salieron finalmente del cascarón en 1974. El producto se convirtió en todo un éxito y desde entonces se han comercializado alrededor de 30.000 millones de huevos de chocolate en todo el mundo.

El éxito del producto de Ferrero radicó en la feliz amalgama de tres elementos diferentes: el delicioso chocolate con leche, la emoción de la sorpresa contenida en cada huevo y la diversión solapada al juego. Las sorpresas alojadas por los huevos Kinder se diseñaron específicamente desde el principio para espolear la imaginación de los niños y crear momentos enfocados a la alegría de compartir.

A lo largo de los últimos 50 años los huevos Kinder Sorpresa de Ferrero no ha dudado a la hora de surfear a los grandes cambios sociales y tecnológicos (y adaptarse a ellos) para continuar hurtando con éxito la atención de su público objetivo.

Los múltiples cambios introducidos por Ferrero en los huevos Kinder Sorpresa en los últimos 50 años

Cuando los Kinder Sorpresa, aún en su más tierna infancia, acababan de echar a andar, Ferrero buscaba y compraba juguetes para ser introducidos a continuación en las entrañas de los huevos. Sin embargo, desde 1978 las sorpresas contenidas por los huevos comenzaron a ser encargadas y producidas en exclusiva para Kinder Sorpresa. Un año después, en 1979, se introdujo además el emblemático barrilete amarillo (vigente hoy en día) que procura cobijo a los juguetes en los huevos de Ferrero.

Durante los años 80 Ferrero añadió aún más sofisticación a las sorpresas alojadas por los huevos Kinder, que comenzaron a contener vehículos, muñecas de trapo y juguetes provistos de mecanismos para moverse.

El diseño de las sorpresas de los huevos Kinder se iniciaba con modelos confeccionados a mano y tres veces más grandes que el juguete final para garantizar que todas las sorpresas fueran suficientemente ricas en detalles. Ferrero siempre se esforzó por crear una colección tan amplia como heterogénea de sorpresas y llegó a alumbrar cientos de juguetes diferentes cada año con el último objetivo de estimular la imaginación de los niños y animarles a jugar.

Ya en los años 90 nacerían las colecciones de juguetes para Kinder Sorpresa, muchas de las cuales se ampararon en licencias con famosas franquicias como Astérix, los Pitufos o los Minions. Además, Ferrero ha forjado en los últimos años lucrativos acuerdos con Disney o Universal para dar fuelle en el plano promocional a sus celebérrimos huevos de chocolate.

En los años 2000 los huevos Kinder Sorpresa entraron oficialmente en la era digital y tecnologías como las impresoras 3D, la impresión «hot stamping» o la tampografía a cuatro colores terminaron reemplazando a los prototipos de juguetes elaborados 100% a mano.

Ferrero, que no cesado jamás de innovar en el último medio siglo, dio un paso más en la digitalización de su huevos Kinder Sorpresa con el lanzamiento en 2014 de la app Magic Kinder, que en 2020 se transformaría en Applaydu, una plataforma digital con contenido lúdico y educativo para toda la familia donde basta escanear el código QR presente en el interior de los huevos de chocolate para hacer cobrar vida a las sorpresas contenidas en sus entrañas con la inestimable ayuda de la realidad aumentada.

En España los míticos huevos Kinder Sorpresa aterrizaron en 1985 y revolucionaron rápidamente el mercado, como sucedió igualmente en los aproximadamente 80 países donde se comercializa actualmente tan delicioso producto.

Aunque han sido ungidos con el éxito en casi todos los mercados donde han tenido a bien recalar, los huevos Kinder Sorpresa se han visto también envueltos en la polémica. En 2016 se vetó, sin ir más lejos, su venta en Chile como consecuencia de la entrada en vigor de una nueva ley de etiquetado que pretendía frenar la obesidad en le país sudamericano. Y en Francia el producto de Ferrero se vio asimismo en el ojo del huracán después de que una niña falleciera asfixiada tras tragar inadvertidamente la sorpresa que contenía el huevo de chocolate.

No obstante, y polémicas al margen, Kinder Sorpresa lleva 50 años haciendo las delicias de pequeños y mayores, cuyos vínculos contribuye a reforzar mediante juguetes tan innovadores como increíblemente hábiles en la creación de recuerdos compartidos.

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