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KitKat o cómo un robo mutó en una golosa maniobra de relaciones públicas

Puede que el robo se haya traducido en pérdidas para Nestlé, pero a cambio la marca suiza ha sido agasajada con una ingente cantidad de publicidad gratuita.

KitKat robo camión

ESCRITO POREsther Lastra

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Durante la semana pasada un camión de Nestlé que transportaba 12 toneladas de chocolatinas KitKat y que había partido del centro de Italia y que viajaba con rumbo a Polonia fue asaltado por unos ladrones que necesitaban probablemente «un respiro» (parafraseando el emblemático eslogan de la marca).

El paradero del camión y de su goloso contenido (413.793 chocolatinas) sigue siendo a día de hoy una incógnita. Y pese a que un robo de esta envergadura ha hecho indudablemente pupa a Nestlé y le ha hecho perder mucho dinero, el golpe ha terminado mutando a la postre en una sensacional maniobra de relaciones públicas para la multinacional alimentaria de origen helvético.

Nestlé confirmó el robo el pasado sábado y especificó que las chocolatinas transportadas por el camión asaltado formaban parte del «stock» asociado a la primera temporada de KitKat como chocolate oficial de la Fórmula 1.

Afortunadamente nadie resultó herido en el asalto, aseguró la empresa originaria de Suiza. El robo se produjo en la antesala de la Semana Santa, que es una de las épocas del año en las que Nestlé atrae habitualmente más ventas en el viejo continente debido al aumento de la demanda de chocolate.

Un robo que le ha venido de perlas a Nestlé

El atraco del que ha sido víctima Nestlé no es el único golpe de estas características que copa titulares a lo largo y ancho de todo el globo en los últimos meses. En octubre del año pasado se produjo un cacareado robo en el Louvre en el que los ladrones afanaron ocho valiosas piezas de las joyas de la corona francesa. Aquel hurto terminó desembocando en una importante crisis de reputación para el Louvre, pues expuso escandalosas brechas de seguridad en el insigne museo parisino.

Para Nestlé, sin embargo, el robo de 12 toneladas de chocolatinas KitKat no está siendo tan desastroso como resultó el asalto perpetrado hace unos meses en el Louvre y se está traduciendo sobre todo y ante todo en publicidad gratis para la marca.

No en vano, la noticia del hurto ha sido noticia en medios de comunicación de todos los rincones del globo. Y el 29 de marzo Nestlé decidió ir un paso más allá y hacer una declaración oficial al respecto a través de sus cuentas oficiales en las redes sociales.

«Podemos confirmar que 12 toneladas de productos de KitKat han sido robadas mientras se encontraban en tránsito entre nuestra fábrica en el centro de Italia y su destino final en Polonia. Estamos trabajando muy estrechamente con las autoridades locales y nuestros proveedores para investigar lo sucedido. La buena noticia es que no hay motivos para preocuparse por la seguridad de los consumidores y el suministro no se ha visto afectado», declaró Nestlé el pasado domingo.

KitKat se ha beneficiado de publicidad totalmente gratuita gracias al robo

El post (que Instagram acumula ya casi 500.000 «likes») se la ingenió para convertir lo que parecía a bote pronto un simple robo en parte del «zeitgeist» cultural actual. Y los «memes» sobre el asalto no tardaron en proliferar en las plataformas 2.0.

Además, el robo llevó también a otras marcas (Domino’s Pizza, Ryanair y el juego para el móvil «Cut the Rope», entre otras) a pronunciarse sobre el asalto, cuya viralidad se multiplicó aún más en las redes sociales.

Aun cuando Nestlé no dispone actualmente de datos sobre el impacto del atraco en las ventas de KitKat, lo cierto es que la compañía no oculta su sorpresa por el «engagement» emanado del golpe y por el apoyo recibido por los fans.

Puede que el robo se haya traducido en pérdidas en el plano financiero para Nestlé (inevitables en este tipo de casos), pero a cambio la marca suiza ha sido agasajada con una ingente cantidad de «user-generated content» de naturaleza totalmente gratuita.

Si bien tanto el robo en el Louvre como el asalto al camión de KitKat presentan algunas concomitancias entre sí (pues ambos golpes se antojan extraordinariamente ridículos), los resultados de uno y otro hurto son radicalmente opuestos.

El atraco en el Louvre se tradujo en miles de artículos y «memes» que, aunque entreverados de comicidad, no dejaron en muy buen lugar al museo. Sin embargo, el asalto al camión cargado de chocolate de Nestlé no ha hecho sino poner de manifiesto una verdad absolutamente inapelable: que la gente ama con todas sus fuerzas KitKat (y que empatiza hasta cierto punto con los ladrones que aprehendieron tan suculento alijo de chocolatinas).

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