El proyecto parte de una característica propia de los cereales Almirón: un proceso que permite conservar la estructura natural del cereal, preservando su sabor auténtico y su calidad original. A partir de este atributo, La Bendita desarrolló el concepto «Cereales muy reales», trasladando una característica técnica del producto a una ejecución creativa cercana y reconocible para el consumidor.
La idea sirve de piedra angular para el nuevo universo visual de la gama: una expresión más natural y humana, que se aleja de códigos excesivamente clínicos propios del sector farmacéutico.
Una identidad común para toda la gama
Uno de los principales retos del proyecto fue construir un sistema visual capaz de dar coherencia al conjunto sin perder la personalidad de cada referencia.
Para ello, ilustraciones, color y composición funcionan como elementos de diferenciación entre variedades y permiten reconocer cada producto de una manera más intuitiva en el punto de venta.
El rediseño busca así equilibrar dos necesidades: mantener una identidad de gama claramente reconocible y, al mismo tiempo, facilitar que madres y padres puedan identificar rápidamente las características de cada producto.
Naturalidad, cuidado y claridad
La nueva identidad sitúa el cereal en el centro del diseño y utiliza un lenguaje visual cálido y próximo para transmitir valores asociados a la naturalidad, el cuidado y la confianza.
El resultado es una actualización del packaging que no se limita a renovar su aspecto gráfico, sino que reorganiza la forma en que la gama se presenta y se relaciona con el consumidor.
Con «Cereales muy reales» , La Bendita Agencia convierte además uno de los atributos del producto en una idea creativa capaz de articular el conjunto del proyecto y reforzar la personalidad de los nuevos cereales Almirón.
Cereales muy reales, para decisiones muy cruciales.





