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La agonizante y lenta muerte de la prensa en papel en (preocupantes) datos

prensa¿Está muriendo la prensa en papel? Una pregunta que llevamos haciéndonos quizás desde hace ya demasiado tiempo y para la que existen respuestas de todo tipo. La expansión de internet y el auge de los dispositivos móviles y redes sociales han hecho que nuestros hábitos de consumo de la información se hayan modificado sustancialmente en los últimos tiempos.

Cada vez son más los usuarios que acceden a las noticias a través de las versiones digitales de sus cabeceras de referencia, con plataformas como Twitter y Facebook posicionadas como nuevos reyes de la información en tiempo real. Tal es su importancia que hemos experimentado un rápido auge de lo que ya se ha denominado como periodismo ciudadano.

Por si fuera poco, la crisis económica que ha golpeado con toda su virulencia a España a lo largo de los últimos años no ha hecho sino cebarse con un sector de por sí dañado: la prensa en papel. Con este escenario de fondo a nadie le extraña ya que la pregunta con la que abríamos este artículo tenga (tristemente) una respuesta afirmativa.

Tal y como señala Eduardo Madinaveitia, director general técnico de Zenith en su última entrada en el blog Casi Enteros en 20 Minutos, los datos de difusión de la prensa en papel han registrado su peor valor en las últimas tres décadas. Entre 2008 y 2015 nos hemos encontrado con cifras que han encendido todas las alarmas sobre la pérdida de difusión registrada por los principales diarios del país que van desde el 40,7% de El Periódico al 60,8% de El Mundo.

Este último se enfrenta este 10 de mayo a su segunda jornada de huelga convocada por sus trabajadores ante el ERE masivo con el que no están de acuerdo.

La crisis estructural del mundo del papel

Una fotografía que se emborrona aún más si ponemos el foco en las cifras relativas a las caídas en el número de lectores. Hemos pasado del 42,1% registrado en 2008 hasta el 28,5% de 2015 (24,7% si solo nos referimos a la prensa de información generalista). Hecho al que tenemos que sumar el incremento de los precios en plena crisis económica.

Madinaveitia recuerda que todas estas aristas han profundizado aún más en la crisis estructural que ya había puesto en marcha internet. Como ya hemos visto la migración de los lectores hacia el mundo digital continúa a un ritmo más acelerado que el de la inversión publicitaria.

Cabe señalar que encontramos excepciones como el caso de Marca que cuenta con tantos ingresos procedentes de internet como de papel o El Mundo y ABC que reciben una inversión procedente del papel de un 70% y un 72% respectivamente.

Pero no nos dejemos engañar. En el citado blog se pone como ejemplo el caso del diario El País que acaba de celebrar sus 40 años. A pesar de que consigue mantenerse como líder en términos de audiencia y difusión en el ámbito de la prensa generalista, su director dejaba claro hace escasos días que la edición en papel no tenía ningún futuro.

Señalar que la prensa regional está aguantando algo mejor gracias a factores como la cercanía o, como el caso de Galicia debido al envejecimiento de la población.

Un problema global

Lo cierto es que España no es un caso aislado y ejemplos encontramos prácticamente en cualquier rincón del mundo. Recientemente asistíamos al cierre de la edición impresa de The Independent o la cabecera portuguesa Diario Económico. Algunos valientes han intentado apostar por el papel como es el caso de la compañía de medios británica, Trinity Mirror con el lanzamiento de New Day. El experimento (carente de versión online) ha durado 10 semanas.

A pesar de que durante el año pasado los datos relativos a la inversión publicitaria ofrecidos por InfoAdex e i2p mostraban ligeros aumentos, las cifras del primer trimestre suponen un duro golpe con caídas que se sitúan en el 6% para los diarios y que superan el 10% en los suplementos.

Pocos dudan ya de que necesitamos nuevas ideas para renovar la industria puesto que las estructuras de los medios tradicionales están más que condenadas. Recientes estudios vienen a confirmar que la solución no estaría en el pago por contenidos y habrá que esperar un tiempo para ver si los modelos puestos en marcha por El Diario y El Español son el camino a seguir.

A pesar de todo no podemos dejar de lado los medios tradicionales y algunos siguen intentando apostar por el futuro de la prensa en papel. Un claro ejemplo lo encontramos, tal y como cita Madinaveitia en este medio, MarketingDirecto.com, fiel defensor del mundo digital desde donde recientemente hemos lanzado Living Marketing, una guía marketera que demuestra que en el mundo del papel aún se pueden tener grandes ideas.

Y es que esta es la clave para poner fin a la sangría: ideas, talento y ganas de seguir adelante en vez de continuar anclados en modelos que han demostrado con creces que poco o nada pueden hacer en la nueva era digital en la que vivimos.

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