Medios

Los problemas del cambiante escenario TV

Contenido de baja calidad y publicidad que no respeta al espectador o cómo matar a la TV

El panorama televisivo se ha convertido en una fotografía de difícil interpretación. El avance de las nuevas tecnologías se ha traducido en una multiplicación de pantallas que han cambiado los hábitos de consumo.

El hecho de poder consumir los contenidos televisivos a través del dispositivo que queramos ha supuesto una ampliación de la oferta. Plataformas como Netflix posibilitan que los usuarios vean sus contenidos preferidos cómo, cuándo y dónde quiera.

Estas pinceladas superfluas sobre el nuevo terreno televisivo han hecho que sea bastante complicado redefinir ese concepto tan tradicional y extendido como es “ver la televisión”. Sobre este problema descansa el origen de los pronósticos que llevan ya demasiado tiempo anunciando la muerte de una televisión que parece que nunca llega.

Lo cierto es que la televisión continúa siendo el medio por excelencia si hablamos en términos de inversión publicitaria y de alcance masivo. Los especialistas en marketing tienen que cambiar el foco ya que el problema no es tanto cómo está cambiando el medio sino cómo se consume.

No se trata de dominar los puntos de contacto y entrega del contenido o las definiciones de la industria. Se trata de analizar y comprender el comportamiento de los espectadores. Y aquí hay un hecho claro: sea a través del medio o plataforma que sea, nos gusta sentarnos a consumir contenidos televisivos.

Cierto es que las cadenas tradicionales de televisión están perdiendo audiencia en favor de nuevas plataformas como Netflix, HBO o Hulu. Debemos tener claro que los contenidos que se consumen a través de estas (incluido YouTube) también se consideran contenidos televisivos.

Si nos alejamos de la fotografía que tenemos ante nosotros para observarla con cierta perspectiva el problema resultara obvio. La programación que encontramos en las nuevas plataformas e internet es el resultado de grandes inversiones para conseguir contenidos de calidad. El punto débil de la televisión tradicional en los últimos años.

Algunas voces quieren culpar a la publicidad de esta situación. El presidente de NBC Entertainment, Bob Greenblatt, ha expresado recientemente que “los consumidores están huyendo en masa de la publicidad”.

Pero no se trata de algo tan simple. El problema es que los consumidores huyen de cualquier tipo de cosa que no resulte de su interés. Y es que su atención se ha convertido en uno de los bienes más preciados.

El papel que en este éxodo está jugando la publicidad viene derivado de su calidad. La publicidad en televisión está pensada para todo menos para el espectador que ve como su experiencia de consumo se ve interrumpida de forma constante acelerando la migración hacia las plataformas digitales.

La conclusión que queremos extraer de estas reflexiones es que la publicidad en televisión no gusta. Pero únicamente es parte de un problema mucho mayor que es la calidad de los contenidos que se emiten.

Dos retos que actores como Netflix han conseguido superar. Unas plataformas sobre las que deberían prestar mucha atención tanto las cadenas de televisión tradicionales como las agencias creativas.

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