Faltan aún más de seis para la próxima edición de la Super Bowl, pero este magno evento deportivo está granjeando ya múltiples alegrías a Disney, cuyas filiales ABC y ESPN serán las encargadas de retransmitir a través de la pequeña pantalla la final de la NFL en 2027.
Durante la presentación de sus últimos resultados trimestrales este miércoles el gigante del entretenimiento anunció que había cerrado su «upfront» con volúmenes de inversión que habían aumentado en dos dígitos con respecto al año precedente y que había agotado asimismo todo el inventario publicitario para la Super Bowl LXI, que se celebrará el próximo 14 de febrero en el SoFi Stadium de Inglewood (California).
Disney asegura que por las pausas publicitarias de la próxima edición de la Super Bowl desfilarán 58 anunciantes de 34 categorías diferentes, desde los servicios financieros al cuidado personal, pasando por el software.
Según la empresa de Mickey Mouse, en las pausas publicitarias de la final de la NFL se dará cita una amalgama de anunciantes y categorías extraordinariamente diversa. Además, nueve marcas harán su debut por primera vez en las pausas publicitarias de la Super Bowl.
En la próxima edición de la Super Bowl se anunciarán anunciantes muy diversos
Disney hace hincapié en que las marcas están apoyándose en una vasta miríada de oportunidades comerciales para tomar parte en la Super Bowl LXI: integraciones innovadoras, contenido ad hoc en los mejores momentos de la NFL, diferentes activaciones durante la semana de la Super Bowl y la celebración en ESPN Beach.
«Nuestro ‘upfront’ y el hecho de que se hagan agotado ya todos los espacios publicitarios para la Super Bowl lo dejan claro: las marcas contemplan a Disney como un ‘must’ a la hora de invertir en publicidad por nuestra capacidad de atraer audiencias a gran escala, tanto en eventos en directo como en streaming, a lo largo de todo el año», enfatiza Rita Ferro, President Global Advertising de The Walt Disney Company.
Más allá de la NFL, Disney emite también al otro lado del charco importantes eventos en directo como los Oscar, los Grammy y los CMA Awards.
De acuerdo con la información barajada por algunos medios, Disney habría solicitado inicialmente a los anunciantes que desembolsaran 10 millones de dólares por «slots» de apenas 30 segundos en las pausas publicitarias de la Super Bowl. Sin embargo, parece que el precio final se habría movido en una horquilla de entre 8 y 9 millones de dólares.
En relación con su «upfront», Disney subraya que su inventario publicitario vinculado a eventos deportivos ha experimentado un crecimiento de dos dígitos espoleado en buena medida por la NFL, la CFB, la NBA y el deporte femenino. La compañía pone asimismo de relieve que ha observado un importante aumento de la inversión entre los anunciantes adscritos al ramo de la salud, los servicios financieros y la IA.





