Medios

EL FIN DE LA PRENSA, COMO LA CONOCEMOS

El último informe de Pew sobre medios en Estados Unidos muestra cómo cada vez más lectores se pasan de las páginas impresas a internet. Es solo otro dato que se suma al cúmulo de pruebas que certifican la muerte de la prensa.

Pero más que una muerte, puede que lo que experimente el medio impreso sea una transformación. La causa, según los expertos, un modelo de negocio desfasado.

Por primera vez en la historia, hay más estadounidenses que se informan en internet que en medios impresos, según el último informe anual de medios de comunicación en Estados Unidos realizado por el instituto de estudios de mercado Pew. El número de estadounidenses que visita regularmente alguno de los 50 prinicipales sitios web informativos se ha incrementado un 24%. En cambio, la tirada de los diarios de aquel país se ha reducido un 4,6% durante 2008, afirma el estudio. Este será el peor año para la prensa, según el análisis de Pew.

Esta caída de los medios impresos se ve acompañada por el abandono del medio por parte de los anunciantes, mucho más acelerado que la fuga de lectores: los periódicos de Estados Unidos perderán en 2009 hasta el 16% de las inversiones que reciben, según las previsiones del grupo de inversión Veronis Suhler Stevenson (VSS), con lo que se convierte en el medio más afectado por la crisis publicitaria. Otras fuentes reafirman que la publicidad impresa se está hundiendo más rápido que el mercado de lectores de medios impresos. Los ingresos publicitarios se han reducido un 25% y este descenso se acelera, pero la venta de diarios y prensa no desciende tan deprisa: en las últimas dos décadas, la cifra de ejemplares diarios vendidos ha caído de 62 millones a 42 millones, según datos de Nielsen Online.


EL FIN DE LA PRENSA, COMO LA CONOCEMOS
Prensa tradicional

Consecuencias e incertidumbre
Sea por la razón que sea, la desaparición de los medios impresos tiene sus consecuencias. En Estados Unidos, donde esta crisis particular de la información en papel está siendo más aguda, muchos medios se están viendo obligados a cerrar o a dejar de imprimirse para resistir como publicaciones online. Esto condenará a muchas ciudades estadounidenses a tener a un solo periódico como fuente impresa de información local. La imagen del medio impreso como encarnación del ‘cuarto poder’, más que otros medios clásicos, hace que su desaparición plantee el debate sobre los monopolios informativos.

La semana pasada el Seattle Post-Intelligence, del grupo perteneciente al conglomerado de Hearst anunció que dejaría de imprimirse pasando a ser una pequeña publicación online y dejando el panorama de las rotativas libre para su único competidor, el Seattle Times. Poco después, el San Francisco Chronicle, del mismo grupo, se ve amenazado por el mismo destino, aunque por el momento solo ha reducido plantilla para ver si sobrevive. Ante esta amenaza, una iniciativa ciudadana y de profesionales del periodismo se plantea cómo llenar el hueco que podría dejar.

Este proceso de desaparición de medios con más de un siglo de antigüedad ha llevado a la creación de una página que lleva la cuenta de los periódicos abocados a la muerte y que pronostica que el 95% de los medios escritos de información local desaparecerán en Estados Unidos y que sólo los grandes medios sobrevivirán una crisis que determinará la existencia de un panorama mediático muy polarizado. También el diario NY Times, gran cronista y protagonista de la debacle de la prensa, cuenta con un mapa que traza la geografía de los avatares del medio impreso.


EL FIN DE LA PRENSA, COMO LA CONOCEMOS
Periódicos online

La necesidad de un nuevo modelo de negocio
Las dificultades que atraviesa la prensa hacen que este medio tenga que acelerar su cambio de modelo de negocio, puesto en cuestión desde la aparición de internet. El medio impreso no va a desaparecer, porque se lee más cómodamente el texto en papel que en una pantalla. Pero el calificativo impreso va a significar cada vez más que el usuario haga clic en el botón Imprimir cuando decida que algo le interesa, en lugar de llevarse a casa los volúmenes de papel de asuntos considerados interesantes por la editorial. Es la tesis de Clay Shirky, especialista en internet.

Las estrategias por el momento se están centrando en la reducción de costes y plantillas. En España, tanto el grupo Zeta como Vocento apostaron por recurrir a grandes expedientes de regulación de empleo, que generan cientos de despidos en las plantillas. También Prisa y Unidad Editorial han recurrido a estas y otras estrategias para reducir costes.

Para los analistas de Pew, la recesión y el uso cada vez más frecuente de internet como fuente de información deja a las editoriales “cada vez menos tiempo para desarrollar un nuevo modelo de negocio y asegurar su futuro económico”. Los intentos de las editoriales de amortiguar sus pérdidas con internet “se han convertido en un empeño desesperado”, según Pew. Las editoriales aun no han encontrado un modelo que les permita dominar la crisis y se mantienen con “un modelo de negocio del siglo pasado”. Para ganar dinero con noticias, la publicidad tradicional solo va a poder cubrir una parte de los costes del periodismo de calidad. Pero, aun así, para Pew es exagerado hablar de la muerte del periodismo tradicional.

Para muchas editoriales, el futuro está en internet y ya están experimentando en el medio. Y para los expertos también es esta la solución, según los participantes en Digital Innovators’ Summit, encuentro organizado por la asociación alemana de editores de prensa (Verband Deutscher Zeitschriftenverleger – VDZ). En este encuentro estuvo precisamente Chuck Cordray, vicepresidente senior y director general de Hearst Magazines Digital Media, quien expuso la estrategia del área digital de su editorial: cuenta con más de veinte sitios web, mantiene acuerdos de colaboración con renombradas empresas online, optimiza su presencia online para buscadores y unifica la comercialización de publicidad. En su opinión, la clave del éxito consiste en contar con una cifra de usuarios cada vez mayor, mejorar las actividades de los usuarios en el sitio web o contar con nuevas tecnologías.

En este mismo encuentro, Alexander von Reibnitz, director de medios digitales y sectores de negocio en VDZ, destacó que, además de la innovación digital, también son claves las capacidades en tecnologías de la información con las que cuentan las editoriales. En Estados Unidos, las editoriales de éxito cuentan hoy en día con las mismas capacidades en el ámbito digital que con las que contaban en el ámbito impreso.


EL FIN DE LA PRENSA, COMO LA CONOCEMOS
Nuevos soportes

Cambios en la publicidad, no solo en los medios
Las razones del fracaso de la publicidad en el medio impreso no estaría solo en el fracaso del soporte: según un informe de Booz & Co. estaría en el entendimiento de la marca por parte de los consumidores más jóvenes y su alta capacidad de influencia en los medios digitales. “Las marcas no constituyen ninguna autoridad para ellos y su valor puede cambiar de forma drástica en función de las tendencias e influjos actuales del entorno social, también en la red. Por eso disminuye enormemente la influencia que los propios productores tienen sobre la imagen de su marca”, aclara Gregor Vogelsang, directivo de la compañía. Los mayores cambios se van a vivir en los medios impresos, que se convertirán en un ámbito más pequeño y consolidado, en opinión de este experto.

Según el análisis de Booz & Co., los medios que quieran seguir siendo relevantes tendrán que posicionarse como mediadores del diálogo con las marcas y demostrar eficazmente su rendimiento. En este escenario, las estrategias de ajuste de los costes publicitarios según el rendimiento de las campañas, emprendidas por dos editoriales alemanas, Bauer Media y Springer Verlag, suponen un primer paso y son una reacción al empuje del marketing online, según Booz & Company. Y estos cambios se van a extender a todos los medios, no solo a los impresos.

Te recomendamos

México

School

Podcast

Podcast

Compartir