Mucho se habla de la fragmentación de las audiencias, de cómo las plataformas de streaming han cambiado para siempre la forma de consumir contenidos y de la dificultad cada vez mayor para reunir a millones de espectadores ante una misma pantalla. Sin embargo, hay acontecimientos que parecen vivir al margen de todas esas transformaciones. El Mundial de Fútbol es uno de ellos y su estreno este jueves volvió a demostrar que, cuando rueda el balón en una gran cita internacional, la televisión sigue teniendo una capacidad de convocatoria difícil de igualar.
El campeonato arrancó este jueves con el partido entre México y Sudáfrica y, como suele ocurrir cuando se trata de una gran cifra futbolística, la respuesta de los espectadores no se hizo esperar. La retransmisión en La 1 reunió a una media de 3,35 millones de espectadores y firmó un sólido 28% de cuota de pantalla, convirtiéndose además en la emisión más vista de la televisión en lo que llevamos de mes.
Sin embargo, más allá del share y los rankings habituales, hay una cifra que ayuda a entender mejor la magnitud del fenómeno, teniendo como datos que más de 8,5 millones de personas pasaron en algún momento por la retransmisión. Es decir, casi uno de cada cinco españoles estuvo pendiente, aunque solo fuera durante unos minutos, del estreno del Mundial.
Y si hay un dato especialmente llamativo en este estreno es el que tiene que ver con las generaciones más jóvenes. Mientras muchas cadenas se rompen la cabeza intentando captar la atención de quienes han crecido consumiendo contenido en el móvil, el Mundial parece no tener ese problema. El encuentro alcanzó una cuota del 48,1% entre los espectadores de 13 a 24 años y del 45,8% entre los niños de 4 a 12 años, demostrando que el balón sigue funcionando como un lenguaje universal independientemente de la edad.
La previa también marcó un buen gol
La expectación por el arranque del campeonato ya se había dejado notar mucho antes del pitido inicial cuando RTVE convirtió prácticamente toda la tarde en una antesala mundialista con el especial Camino a NY, una apuesta que acompañó la cuenta atrás hacia el estreno del torneo y que también encontró una respuesta más notable por parte de la audiencia.
El espacio registró una cuota del 24,1% y congregó a una media de 2,45 millones de espectadores, mientras que cerca de 9,7 millones de personas conectaron en algún momento con la emisión. Unos números que le permitieron liderar cómodamente su franja y confirmar que el interés por el campeonato va mucho más allá de los noventa minutos de juego.
De hecho, la tendencia volvió a repetirse entre los más jóvenes, viendo que los espectadores de 13 a 24 años y los niños de entre 4 y 12 años fueron los grupos que mostraron una mayor afinidad con el programa, algo que no deja de ser significativo en un momento en el que atraer a estas audiencias se ha convertido en uno de los grandes retos de la televisión tradicional.
Queda mucho Mundial por delante y todavía es pronto para saber hasta dónde llegarán las audiencias de esta edición, pero lo que sí parece claro después de esta primera jornada es que cada cuatro años, el fútbol vuelve a recordarle a la industria que pocas cosas siguen reuniendo a tanta gente delante de una pantalla como una Copa del Mundo.
