Medios

La publicidad programática vuelve de oro a la desinformación

La desinformación es un negocio lucrativo y la publicidad programática tiene gran parte de la culpa

El periodismo de poca calidad, plagado de noticias sesgadas, bulos y desinformación es un negocio muy lucrativo. Y buena parte de la culpa recae sobre la publicidad programática.

desinformaciónLos titulares sensacionalistas y la desinformación se están adueñando de la actualidad en las redes sociales. Las medias verdades, cuando no directamente las mentiras, se propagan por el social media como una enfermedad infecciosa. Y esto es especialmente lucrativo para los medios de comunicación que eligen hacer este tipo de periodismo.

Por ejemplo, Luis Domínguez Villadiego, dirige sin ninguna formación periodística previa el portal Digital Sevilla, especialmente conocido por sus titulares insidiosos contra Susana Díaz, la presidenta de Andalucía. “La Mr. Potato andaluza: de Jennifer a Susana Díaz”, “El extraordinario parecido de Susana Díaz y la mala de Juego de Tronos” o “Tres cosas que tienen en común Díaz y Kim Jong-un” son tan solo tres muestras de una web que se jacta de no tener eufemismos, como señala ElPaís.com.

El propio Villadiego afirma que hay un nuevo lenguaje en internet, gracias al cual han obtenido un récord de audiencia en el pasado mes de febrero, con 496.000 usuarios únicos. De esta forma, se colocan por encima incluso de algunos de los medios líderes de la provincia, como Diario de Sevilla.

“Algo estaremos haciendo bien”, señala. Y la publicidad programática podría tener bastante que ver. Muchos portales sensacionalistas, falsos o promotores de mensajes de odio se financian a través de las plataformas de publicidad automática. A más visitantes, más beneficios. Los anunciantes utilizan este tipo de publicidad para llegar a los lectores de nicho determinado. A cambio, los editores obtienen una serie de beneficios.

“Hay gente que ha abandonado su trabajo de asalariado para ganarse la vida con estos ingresos pasivos”, ha señalado Dean Romero, que gana entre 2.000 y 5.000 euros al mes con sus blogs temáticos.

Pero las principales páginas de contenido sesgado, partidista o directamente falso se lucran de este sistema, a través de la Google Display Network (Periodista Digital, OK Diario, Esdiario, Gaceta, Caso Aislado, La Tribuna de Cartagena, Mediterráneo Digital y Digital Sevilla).

Aunque las publicaciones citadas son bastante diferentes entre sí, lo cierto es que muchas de ellas publican contenido xenófobo o machista, así como bulos y demagogia. En enero, varias empresas retiraron sus campañas de Mediterráneo Digital tras su artículo titulado “Por qué las feministas son más feas que las mujeres normales”. Otro ejemplo es Caso Aislado con bulos y desinformación sobre el problema migratorio: “Inmigrantes ilegales usan documentación falsa para obtener transplantes de órganos”.

Desde Google aseguran que han endurecido sus políticas para que este tipo de contenidos dejen de beneficiarse económicamente de su red de publicidad. El pasado año, investigaron 11.000 sitios web sospechosos de tergiversar contenido, incluyendo a 650 en su lista de negra. Pero esto no evita que los anunciantes aparezcan junto a titulares como este de OK Diario: “Unas feminazis del 15-M defendían vestidas de etarras la procesión del coño insumiso”.

Para los anunciantes esto es un verdadero problema de reputación. Según Lidia Sanz, directora de la Asociación Española de Anunciantes, aunque es fácil poner en la lista negra a las páginas con contenido violento o sexual, con la desinformación todo se complica. “No podemos ejercer de policías”.

Pero Google no es el único que obtiene beneficios de la publicidad programática. En 2014, Facebook implantó Audience Network para competir con el rey de la búsquedas. Otras redes de publicidad digital son Taboola, OpenX o SunMedia.

Según Alex Rayón, profesor de informática de la Universidad de Desuto, los bulos y la desinformación son muy lucrativos. “Las noticias falsas son un fenómeno al alza y tiene muco sentido cuando piensas en la pasta que está en juego”.

Algunos periodistas advierten de que el ciudadano no percibe la diferencia entre medios como Digital Sevilla y publicaciones online no sensacionalistas. Según Rafael Rodríguez, de la Asociación de la Prensa de Sevilla, el daño que están causando al periodismo es “bestial”. “Nuestra batalla es defender la ética, la decencia y al honestidad de esta profesión”.

Los periodistas amateurs inundan la red, especialmente con la llegada de las redes sociales. “Internet nos iguala a todos. Si interesa, una noticia buena la va a leer todo el mundo”, señala Antonio Martín Beaumont, que fundó en 1999 El Semanal Digital (hoy, Esdiario).

Desde MarketingDirecto.com hemos hablado con Luis Domínguez Villadiego, director de Digital Sevilla, que acusa a El País (concretamente, a David Alandete, subdirector del diario) de tener una vendeta personal contra él. “No tenemos absolutamente nada que ver con el resto de medios citados. Nuestros titulares son llamativos, sí, pero nuestros contenidos no son xenófobos, machistas, ni nada similar”, afirma.

Además, el director del portal señala que las cifras manejadas están infladas. “Ganamos por publicidad alrededor de un euro por cada 1.000 visitas. Nunca hemos ganado 7.000 euros en tan solo un mes, es totalmente falso”.

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