Medios

En el Día Mundial de la Radio, Gorka Zumeta reflexiona sobre el futuro del medio

La radio salva vidas, pero ¿quién salva a la radio?

La radio salva vidas, pero ¿quién salva a la radio?El 13 de febrero se celebra del Día Mundial de la Radio, una fecha que la UNESCO estableció a petición de la Academia Española de la Radio y cuyo objetivo es homenajear este medio que, a pesar de estar más olvidado de lo que merece, sigue y seguirá en pie.

Son muchos los que dudan de su supervivencia y, teniendo en cuenta las cifras de inversión publicitaria en nuestro país, no es para menos. Sin embargo, el medio radiofónico se encuentra en plena evolución transitando hacia un mundo digital en el que la escucha a la carta será la norma y los contenidos de nicho.

Claro que, para poder llegar a esta nueva y obligada realidad es necesario primero encontrar todo aquello que es necesario cambiar, pero también lo que debe permanecer en el medio. Es hora de hacer autocrítica.

Uno de los principales problemas de la radio española es su estancamiento tanto en contenidos como en audiencias.

Aunque la innovación está cada vez más presente en el medio con nuevos contenidos, con la integración de las redes sociales como un canal imprescindible en la comunicación directa y bidireccional con los oyentes o con la creación de plataformas de podcasts que flexibilizan los horarios y la selección de escucha, hace falta mucho más para llegar a la audiencia más joven.

Y es que estos son, precisamente, los futuros oyentes y, por lo tanto, fuente de ingresos de las emisoras. No engancharlos a tiempo supone una verdadera amenaza para la supervivencia del medio y en un país en el que los más jóvenes asocian la radio a sus “abuelos” deja patente la necesidad de dar un giro radical a esta situación.

Para Gorka Zumeta, los jóvenes no se acercan al medio, “porque la radio no se preocupa de su realidad, y porque el medio sigue anclado -porque es lo que le da dinero- en la radio por Frecuencia Modulada, y la radio online, sí, es otro canal de difusión, pero muy caro, porque un oyente a la industria le cuesta mucho más caro en el entorno online que en FM”.

Y aunque asegura que el acercamiento a la radio de esta audiencia debe fomentarse, también “tiene que venir acompañado del interés que despiertan los contenidos de la radio”.

En este sentido, los locutores juegan un papel esencial pues, con su voz deben llamar la atención de los que están al otro lado, despertar sus sentimientos y emociones. Porque para que la audiencia elija racionalmente, primero hay que llegar a ella emocionalmente.

Algo que no se consigue actualmente, según Zumeta, por la enorme diferencia generacional que existe entre figuras radiofónicas y público. Conectar con los jóvenes dependerá en buena medida de la capacidad de hablarles en su propio idioma, con sus códigos y sus tiempos, algo que difícilmente entienden aquellos que van unas cuantas décadas por delante.

El reto se encuentra, señala, en “extender por capilaridad un medio que, cuando te llega, te atrapa y no te suelta. Que necesitas y que, por cierto, siempre encuentras cuando lo buscas”.

En este intento, el mundo digital es clave pues es el hábitat natural de las nuevas generaciones. Llevar la radio a la red se vuelve imprescindible para mostrar a los jóvenes que hay vida más allá de los vídeos de 30 segundos, que la radio “no es de ninguna manera el medio caduco que les han intentado vender algunos de sus propios colegas, sino que es medio más pegado a la vida que uno pueda imaginar”.

Sacar lo mejor de la radio dependerá pues de la voluntad de empresarios y autoridades por impulsar su renovación, eliminando trabas y apostando por integrarla en aulas no solo como medio de comunicación informativo, sino como herramienta de aprendizaje.

Porque la expresión oral es la forma de comunicación más pura y cercana, la más propia del ser humano que, a través de las ondas, aspira a informar, formar, entretener y acompañar.

La radio ha sido testigo de los acontecimientos que han cambiado el rumbo de la historia, que han transformado la sociedad en la que vivimos. La radio, dice Zumeta, salva vidas. Ahora somos nosotros los que debemos salvarla a ella.

Te recomendamos

México

IAS

TechMKT

A3media

Compartir