Los medios de comunicación son una institución fundamental tanto de la vida pública como política de cualquier país. En la era digital las redes sociales y las plataformas han tomado un papel destacado en el consumo informativo de las sociedades, pero ¿cómo se diferencia la verdad de la mentira en una era de desinformación?
Para responder a esta pregunta es necesario entender el rol que cumplen los medios dentro de la sociedad moderna , y es por ello que la Unión de Televisiones Comerciales en Abierto (UTECA) celebró una jornada de la mano de profesionales del mundo de la comunicación y la publicidad, donde se puso en valor el papel de los medios de comunicación en el nuevo orden tecnológico mundial.
En «El valor social de los medios de comunicación: Responsabilidad vs Desinformación», los profesionales César G. Antón, director de Informativos de laSexta; Encarna Samitier, directora de 20 Minutos; Ignacio Escolar, director de Eldiario.es; Joaquín Manso, director de EL MUNDO; José Luis Hornillos, director de Contenidos de TRECE; Julián Quirós, director de ABC; y Nacho Cardero, director El Confidencial, tomaron la palabra en un encuentro moderado por Rafa Latorre, director de La Brújula de Onda Cero, sobre su responsabilidad en la interlocución de la información en un entorno donde la verdad es cada vez más difícil de distinguir.
La verdad, la mentira y la responsabilidad de los medios de comunicación
Hoy en día las redacciones se encuentran no solo con desafíos políticos y sociales, sino que también se suman los retos en materia de tecnología, como lo es el avance que ha protagonizado en el último año la inteligencia artificial generativa. En este sentido se subraya el papel de los medios de comunicación como defensores de la verdad, porque la verdad está en una crisis que destaca la necesidad de los periodistas de contar con un código deontológico en el desarrollo de su labor.
Si bien la inteligencia artificial es una nueva oportunidad, presenta también sus retos propios: cada vez es más complicado diferenciar la verdad de la mentira, un ejemplo de ello son los sofisticados «deepfakes» que recorren las redes sociales. En este sentido, y en palabras de Nacho Cardero, director El Confidencial, «cuando el ecosistema mediático se llena de medias verdades, lo que está ganando es la mentira».
En este escenario casi distópico los medios tienen la obligación de funcionar como un faro para los lectores, ayudándoles a distinguir la verdad de la mentira de forma útil. Para Cardero la clave en este sentido es siempre ser transparentes con los lectores, brindándoles calidad y honestidad sobre las cuestiones que les afectan.
«La desinformación es uno de los grandes retos de nuestro tiempo»
Por su parte, Joaquín Manso, quien es director de EL MUNDO, señala que sin los medios de comunicación no hay crítica a los poderes, ya sean políticos o económicos, y por lo tanto, los ciudadanos no pueden exigir responsabilidad a sus mandatarios.
«Las redes sociales han hecho que los medios perdamos el monopolio de la interlocución, pero no hemos perdido nuestra función de distinguir entre la verdad y la mentira», explica Manso. Quien añade que si bien la inteligencia artificial es uno de los grandes retos de la industria, no es el prioritario: «le antecede la lucha contra la creación de discursos que usan la mentira o que relativizan la verdad por parte de los gobernantes».
Una batalla contra los gigantes tecnológicos
César G. Antón, director de Informativos de laSexta, destaca que en la lucha contra la desinformación, los medios libran una batalla contra los gigantes tecnológicos. «Una batalla donde luchamos contra un oponente que no tiene principios a la hora de usar cualquier arma para dominar la atención de los usuarios». Es por ello que defiende que en un entorno donde la verdad es cada vez más difícil de distinguir, los medios de comunicación asumen el reto de defenderla a toda costa. En este sentido, Encarna Samitier, directora de 20 Minutos explicó que la historia de los medios de comunicación es la propia historia de la evolución tecnológica.
Por su parte, Ignacio Escolar, director de Eldiario.es subrayó otro de los retos para el mundo de los medios más allá de la desinformación: el algoritmo. Un tema que parece ser central en el mundo de los medios digitales, explicando que más allá de conquistar la página de «discover» en Google, el verdadero reto es generar confianza entre los usuarios y fidelizar a un grupo de lectores.
«Hemos construido casas en territorio inundable que no dependía de nosotros. No eran nuestras audiencias, sino las de Twitter, Instagram, Google, etc. Tenemos que tener claro que nuestro objetivo no es la página de «discover», sino llegar a los lectores de la forma en la que lo hacía la prensa en papel: que nos busquen», aseguró el profesional.
El caso de los anunciantes y la televisión
Seguidamente llegó el turno de la mesa «Nuevos modelos de publicidad para nuevos tiempos» en la jornada de UTECA, moderada por Julián Garvín, director Comunicación e Informativos de Grupo KISS Media. En este espacio, profesionales como: Cristina Barranco, directora general de OMD; Fernando Herrero, fundador de Presidentex y expresidente de la Academia de Publicidad; José Miguel García-Gasco, director general de Atresmedia Publicidad; Manuel Royo, director de Marketing de BEKO; Marta Pasamón, Managing Director de Iprospect; y Sergio Cobos, director general Comercial de Unidad Editorial, tomaron la palabra sobre la industria publicitaria.
De acuerdo al barómetro de UTECA, un 83% de los españoles considera que los anuncios de la televisión comercial son los más impactantes, los más emocionantes y los que más recuerdan. Además, un 63% considera que la TV en abierto es el medio donde los anuncios de las marcas generan mayor confianza.
Estos datos evidencian la necesidad de las marcas de apostar por este medio, percibido por muchos como «tradicional», pero que se ha adaptado a las nuevas necesidades de los usuarios a través de la tecnología como medio moderno.
En este sentido, Cristina Barranco, directora general de OMD, destacó que la inteligencia artificial es una oportunidad, y no una amenaza. «Algún día estará tan interiorizada en nuestras vidas que no hará falta que la mencionemos», afirma la profesional sobre esta tecnología en ascenso.





