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Netflix: 25 años de un gigante al que le han crecido los enanos

Medios de comunicaciónNetflix es cada vez más acosado por sus rivales

Netflix sopla 25 velas soportando cada vez más presión sobre sus hombros

Netflix: 25 años de un gigante al que le han crecido los enanos

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

El mercado del vídeo de streaming que Netflix inauguró en su día ha terminado llenándose hasta los topes de rivales ávidos de restar cuota de mercado a quien tiene la vitola de pionero.

Hace aproximadamente 25 años Netflix salía del cascarón como empresa consagrada al alquiler de DVD por correo postal. La empresa de Los Gatos supo, no obstante, moverse con los tiempos y, en vista del languidecimiento del DVD, en 2007 se tiró a la piscina de un mercado, el del vídeo en streaming, que dominó cómodamente durante mucho tiempo y cuyo trono le disputan hoy por hoy otros muchos «players» que en los últimos tiempos se han multiplicado como setas.

Con series como House of Cards, su primera producción original, Netflix llevó la televisión a la red de redes y propició un giro copernicano en la industria del entretenimiento.

Netflix fue una empresa pionera en el mercado del vídeo en streaming, pero a día de hoy la célebre plataforma de vídeo en streaming ya no reina en solitario en este segmento de actividad (que está, no en vano, cada vez más abarrotado).

La decadencia de Netflix coincide con el apogeo de Disney+

En los últimos meses Netflix ha visto cómo muchos de sus clientes le daban plantón, mientras que rivales como Disney+ seguían creciendo de manera absolutamente imparable. La empresa capitaneada por Reed Hastings y Ted Sarandos celebra su 25º cumpleaños el próximo 29 de agosto soportando más presión que nunca. Quizás por ello Netflix ha terminado haciendo suyas estrategias que otrora siempre repudió y próximamente recalarán, por ejemplo, en sus dominios los anuncios (los mismos a los que cerró la puerta casi desde el principio de los tiempos).

Durante el próximo año Netflix quiere además implementar reglas más estrictas contra los suscriptores (que se cuentan por millones) que comparten cuenta con otros usuarios. La compañía estima que más de 100 millones de hogares están haciendo uso de contraseñas compartidas. Durante mucho tiempo Netflix ha hecho la vista gorda a este respecto, pero ya no puede permitírselo (y las cifras dan buena cuenta de ello). Sin embargo, no resulta tan fácil convertir en usuarios de pago a quienes hasta ahora disfrutaban de Netflix de manera completamente gratuita. Y si la empresa apuesta por tácticas excesivamente agresivas, puede terminar espantando a su clientela, que allende los mares no tiene además prurito alguno en migrar a otras plataformas.

Después de que acabara el fragoroso «boom» de suscripciones que Netflix protagonizó durante la pandemia, la compañía perdió más de un millón de clientes durante la primera mitad de 2022. Especialmente en Norteamérica, donde el mercado del streaming está cada vez más saturado, muchos usuarios están cancelando sus suscripciones a Netflix.

El declive de Netflix se está dejando asimismo notar en Wall Street, donde los títulos de la empresa de Los Gatos han sufrido un prolapso de casi el 60% a lo largo de este año.

La caída en desgracia de Netflix contrasta con el apogeo de Disney+, que vio la luz hace menos de tres años y sumó 14,4 millones de suscriptores en el segundo trimestre del año gracias en buena media al estreno de la esperadísima serie Obi-Wan Kenobi. El servicio de vídeo en streaming de la empresa de Mickey Mouse tiene ya 152 millones de usuarios a su vera. Y si a esa cifra sumamos los suscriptores del resto de servicios de vídeo en streaming de Disney (Hulu o ESPN+), Disney estaría ya a la par que Netflix en cuanto a número de suscriptores.

Al estrellato de Disney+ han coadyuvado en todo caso los tentadores descuentos y las ofertas especiales que ha realizado la compañía en el transcurso de los últimos tres años. Además, la comparación de los números de Disney con las cifras de Netflix es solo posible hasta cierto punto, ya que el gigante del entretenimiento atrae a muchos de sus suscriptores mediante ofertas combinadas.

La publicidad que Netflix siempre odió a muerte se abrirá paso muy pronto en sus dominios

Para evitar que Disney+ y otros rivales terminen dándole alcance Netflix ha hecho por lo pronto añicos uno de sus mayores tabúes. Y en vista de la decrepitud de sus cifras de prescriptores en los últimos meses, la compañía lanzará próximamente (previsiblemente en 2023) una modalidad más barata con publicidad. Todo apunta a que el número de suscriptores de Netflix se beneficiará con la entrada en escena del nuevo plan con anuncios, aunque la compañía se arriesga también a que sus clientes más veteranos se muden a esta suscripción de nueva hornada más económica.

En los últimos tiempos Netflix ha dicho además adiós a otras de sus señas de identidad: la de lanzar todos los episodios de una serie de una sola tacada. En el estreno de las temporadas más recientes de Stranger Things y Ozark la compañía adoptó otra estrategia y dividió los episodios en dos tandas. Con este cambio de estrategia Netflix pretende retener a sus suscriptores durante más tiempo y evitar que se fuguen tras haber «maratoneado» en apenas unos días todos los capítulos de una serie.

Netflix se está reinventando y tiene, de hecho, mucha experiencia adaptando su negocio a las necesidades específicas del momento (que son necesariamente mutables). La compañía nació originalmente con un servicio de alquiler de DVD por correo. Al parecer Reed Hasting alquiló la película Apolo 13 en la cadena de videoclubes Blockbuster y al devolverla con unos días de retraso tuvo que abonar una multa de 40 dólares. Tras aquella mala experiencia Hasting tuvo la idea de alumbrar un servicio de alquiler que por una tarifa mensual permitiera al usuario alquilar todos los DVD que deseara.

Sin embargo, a diferencia de Blockbuster, que en el año 2000 rechazó la adquisición de Netflix por apenas 50 millones de dólares, la empresa de Reed Hastings supo adaptarse a los tiempos y en 2007 incursionó por primera vez en el mercado del streaming. A Netflix la jugada le salió redonda y mientras Blockbuster se declaraba en bancarrota en 2010, la que pudo ser su filial se convirtió en la peor pesadilla de la televisión por cable.

Con todo, el mercado del vídeo de streaming que Netflix inauguró en su día ha terminado llenándose hasta los topes de rivales ávidos de restar cuota de mercado a quien tiene la vitola de pionero. Y a día de hoy Netflix sufre fortísimas embestidas no solo por parte Disney+ sino también por parte de Apple, Amazon, Google, Comcast, Paramount y Warner Bros. Discovery. ¿Será capaz Netflix de resistir incólume sus feroces acometidas?

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