Netflix pisa el freno en su estructura para tratar de recuperar el ritmo de crecimiento. La compañía ha tomado la determinación de eliminar aproximadamente 1.000 puestos de trabajo, el equivalente al 6% de su plantilla, en un momento en el que el crecimiento de la empresa de Los Gatos se ha visto lastrado por la desaceleración en el transcurso de los últimos meses.
En un memorando remitido este miércoles a los empleados por Ted Sarandos y Greg Peters, co-CEO de Netflix, la compañía especifica que la mayor parte de los recortes afectarán al equipo legal y las divisiones de producto, tecnología y recursos humanos de la multinacional estadounidense. Es el mayor recorte de personal anunciado por Netflix desde el año 2022.
«Nuestra misión -entretener al mundo- es ambiciosa, y cumplirla nos exige ser disciplinados a la hora de establecer las prioridades en cuanto a nuestro personal y nuestros recursos», señalan Sarandos y Peters en el memorando. «Nuestro negocio es sólido y sigue en crecimiento, y continuamos en el buen camino para cumplir nuestras previsiones de cara al año 2026. Seguiremos invirtiendo de forma decidida en áreas de gran impacto para mejorar nuestro servicio e impulsar aún más el crecimiento y la innovación. Hacerlo implica tomar decisiones que afectan a toda la empresa para poder seguir cumpliendo con nuestras expectativas de nuestros socios, colaboradores, empleados e inversores», añaden.
«No estamos creciendo tan rápido como nos gustaría y estamos trabajando para acelerar nuestro crecimiento», admitía Ted Sarandos el mes pasado en una entrevista.
El valor de las acciones de Netflix se ha desplomado un 25% en lo que llevamos de año(un dato que evidencia que a Wall Street le preocupa en efecto que la compañía no esté creciendo tan rápido como debería). Además, en julio de este año Netflix se tuvo que conformar con una cuota de visionado del 7,8% en la televisión (frente al 14,2% de YouTube).
Netflix quiere dar fuelle al «engagement» de su audiencia
Pese a estas cifras (que no resultan a priori demasiado positivas para Netflix), la compañía sigue arrojando beneficios muy sólidos y continúa siendo líder en el mercado del streaming (aunque el tiempo de visionado en su plataforma se ha estancado en el transcurso de los últimos meses).
La publicidad está granjeando múltiples alegrías a Netflix (y está propulsando en buena medida el crecimiento), pero la compañía necesita seguir dando alas al «engagement» entre sus suscriptores. Para espolear el «engagement», Netflix se ha adentrado en áreas como los pódcast, los eventos en directo, los deportes y los vídeos verticales. La plataforma de vídeo en streaming está intentando asimismo atraer a sus dominios a talento procedente de YouTube, está ampliando su oferta de contenidos mediante su asociación con diferentes partners internacionales y está además contemplando la posibilidad de lanzar canales en directo.
Netflix busca hacerse fuerte igualmente en la industria del cine. Y La bola negra (que se perfila como una de las grandes favoritas para la próxima temporada de premios) disfrutará, por ejemplo, de una ventana de exclusividad en cines de 45 días antes de desembarcar en el catálogo de la empresa de Los Gatos. Además, Las nuevas desventuras de Cliff Booth, el nuevo largometraje de David Fincher, debutará en formato IMAX en las salas de cine el 25 de noviembre, y Narnia: El sobrino del mago, de Greta Gerwig, llegará al 12 de febrero a la gran pantalla, donde tendrá una ventana de exclusividad de 45 días antes de su aterrizaje en Netflix.





