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El coronavirus amenaza con dejar al cine en el chasis

¿Ocaso del séptimo arte? El cine se asoma al abismo en tiempos de coronavirus

Las salas que mejor están capeando la crisis son las adscritas a grandes cadenas y también las salas de naturaleza independiente por estar a merced de un público habitualmente muy fiel.

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Autor de la imagen: asae studio

Entre las industrias que más fuerza han sufrido los embistes del coronavirus se cuenta sin lugar a dudas el séptimo arte. Primero los cines tuvieron que enfrentarse al cierre forzoso de sus salas. Más tarde, y ya con la desescalada, volvieron a subir la persiana pero con un óbice en absoluto baladí: la reducción de aforo (más la obligación de utilizar geles y mascarillas). Y ahora con la segunda ola de COVID-19 causando ya estragos en nuestro país a la industria cinematográfica se le ha vuelto a meter el miedo en el cuerpo.

Durante el confinamiento buena parte de los cinéfilos se acostumbraron (a la fuerza) a consumir películas en casa y, en estos momentos con una nueva cuarentena eventualmente a la vuelta de la esquina (en regiones como la madrileña al menos), la gente que había perdido el miedo a acudir al cine durante el verano podría volver a encerrarse de nuevo entre las cuatro paredes de su hogar para empaparse de cine.

"La estrategia es claramente perder lo mínimo posible, a nivel económico, y demostrar que los cines son lugares seguros, a nivel social. Las salas están con la bombilla roja de peligro encendida", advierte Francesc Vilallonga, profesor de Estructura de la industria del cine en la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales de Blanquerna (Universidad Ramon Llull), en declaraciones a El País.

A la industria cinematográfica en nuestro país le ha hecho además muchísima pupa el retraso (a veces sine die) de grandes "blockbusters" venidos del otro lado del charco. Al A fin y al cabo, el cine americano representa el 70% de la taquilla en España.

Mulan, una de los filmes más esperados del año, se estrenó, por ejemplo, a principios de este mes en formato digital en Disney+. Y la industria no pudo sino tirarse de los pelos cuando conoció la inusitada estrategia de la empresa de Mickey Mouse. De hecho, la FECE (Federación de Entidades de Empresarios de Cine de España) tilda la maniobra de Disney de estafa al consumidor y acusa a la multinacional estadounidense de hacer daño a la industria del cine.

La falta de "blockbusters" venidos de Hollywood está haciendo muchísimo daño a las salas de cine

Sí llegó, en cambio, a la gran pantalla otro "traquillazo" oriundo de Hollywood: Tenet. Lo último de Christopher Nolan tuvo un efecto balsámico en la taquilla de los cines españoles, al igual que Padre no hay más que uno 2 de Santiago Segura. Esta última película, secuela de otro exitoso filme estrenado el año pasado, engulló el 70% de la taquilla en España durante la primera semana del mes de agosto.

Por lo pronto, y según los expertos, las salas que mejor están capeando la crisis son las adscritas a grandes cadenas y también las salas de naturaleza independiente por estar a merced de un público habitualmente muy fiel. Bastante peor es la situación que atraviesan las salas comerciales que no tienen grandes empresas detrás a modo de escudo y que son terriblemente dependientes de los grandes "taquillazos" venidos de allende los mares.

En España la industria del cine se ha visto además bastante desprotegida por parte de las autoridades, que no se han tomado la molestia de inyectar dinero público en las salas (como sí ha ocurrido en países como Francia, Italia o Alemania). En nuestro país las ayudas públicas se han limitado a ayudar a los cines a pertrecharse de medidas de seguridad.

Por otra parte, ni siquiera las grandes cadenas están a salvo de las fuertes arremetidas de la crisis del coronavirus. Es el caso, por ejemplo, de la cadena británica Cineworld, que durante el primer semestre del año registró unas pérdidas de 1.400 millones de euros. Estas cifras duplican la capitalización actual del segundo mayor operador de cine del mundo. Y ante este desequilibrio, Cineworld ha anunciado ya que iniciará próximamente una ampliación de capital.

La cadena belga Kinepolis, por su parte, acumula un 50% de caídas en los parqués bursátiles. Y sus títulos cotizan en la Bolsa de Bruselas en niveles mínimos desde hace seis años.

En los últimos días Disney ha realizado además dos anuncios que han sentado a cuerno quemado a las salas de cine (tanto grandes como pequeñas). La versión de Steven Spielberg de West Side Story se aplaza de finales de 2020 a diciembre de 2021, y la película de Marvel de Black Widow se retrasa seis meses y no verá la luz hasta mayo de 2021.

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