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Estos editores compraron millones de visitas sin saber que eran fraudulentas

El peligro de la compra de visitas: cuando a los editores les dan gato por liebre

El peligro de la compra de visitas: cuando a los editores les dan gato por liebreEl pasado verano el site de noticias Ozy.com publicó una serie de artículos sobre cómo las empresas y los empresarios están trabajando para convertirse en elementos positivos de las comunidades en las que operan, así como en motores impulsores del cambio.

Un contenido que fue creado como parte de una asociación con JPMorgan Chase. Esta serie de noticias gozó de gran repercusión posicionándose entre los meses de mayo y octubre como los contenidos patrocinados de la web con más visitas según los datos ofrecidos por SimilarWeb.

Hasta aquí nos encontramos con unos resultados que cualquier editor firmaría por conseguir. El problema viene cuando se determina que la mayor parte del tráfico logrado era fraudulento según los estándares de la industria publicitaria.

El tráfico se compraba y entregaba a través de un sistema que carga automáticamente páginas web específicas, redirigiendo el tráfico entre sites participantes con el objetivo de acumular visitas de forma rápida sin ningún tipo de interacción humana tal y como explican desde BuzzFeed.

JPMorgan explicaba a la citada cabecera que no tenían ni la menor idea de que sus contenidos estaban recibiendo tráfico fraudulento. Ozy ha dejado claro que pensaba que la audiencia era válida cuando la compró.

“Nos comprometemos a trabajar sólo con editores respetables y seguros. No nos tomamos este tipo de cosas a la ligera”, afirmaba Erich Timmerman, portavoz de JPMorgan en BuzzFeed.

La crisis de los editores online

Estamos ante el último ejemplo de la profunda crisis de confianza que están viviendo los editores en el entorno online. Los anunciantes dudan cada vez más de que sus publicidad o contenidos pagados alcancen a una audiencia real.

BuzzFeed ha tomado como punto de partida este caso para elaborar una investigación.

Mediante una asociación con la consultora en fraude publicitario Social Puncher ha identificado a otros editores que gozan de buena reputación y que han recibido un tráfico similar al de Ozy durante el mismo periodo.

La investigación revelaba cómo los subdominios en MySpace y más de 150 sites de cabeceas pertenecientes a GateHouse Media generaron cantidades masivas de visitas fraudulentas.

Las estimaciones apuntan a que este año se perderán alrededor de 16.000 de dólares como consecuencia del fraude publicitario. Gran parte de ese dinero se destinará a los delincuentes que utilizan bots y otros medios para obtener de forma ilegal dinero del ecosistema de la publicidad digital.

Un modelo al que también contribuyen los editores que, con o sin conocimiento sobre su procedencia, utilizan tráfico no válido y otros medios ilegítimos para incrementar sus audiencias y sus ingresos publicitarios.

El tráfico ilegítimo se produce cuando un editor paga a un proveedor de tráfico por un número fijo de visitas a su site. Hecho que suele producirse a final de mes o de los trimestres para casar los números. Y, estos proveedores, aseguran a los editores que el tráfico es humano.

Los editores que no sabían nada

Esta investigación fue presentada por BuzzFeed a Ozy que respondió mediante un correo electrónico:

“Siempre estamos probando nuevas formas de compartir nuestro contenido de calidad con audiencias premium. Desafortunadamente, nuestro ecosistema digital alberga fuentes de audiencia que no siempre se ajustan con nuestros objetivos y, en algunos casos, muestran un comportamiento que no es real”.

BuzzFeed declara que se ha puesto en contacto con todos los editores que aparecen en su investigación. La respuesta de todas ha sido que no eran conscientes de que el tráfico que estaban adquiriendo era fraudulento.

El problema reside en el hecho de que los editores no se habían molestado en investigar si las fuentes que estaban adquiriendo eran válidas o no.

Los editores tienen la responsabilidad de supervisar sus sites. Si se encuentran con picos anormales de tráfico procedente de lugares extraños o en periodos de tiempo raros deberían investigarlo”, expresa Mike Zaneis, responsable de la iniciativa para combatir el fraude Trustworthy Accountability Group.

La investigación pone de manifiesto que ScreenRush es el principal responsable a la hora de enviar este tipo de tráfico a los editores.

Se origina en base a una veintena de páginas web que pretenden ser una suerte de portales online. Todos utilizan la misma plantilla de diseño y sus dominios fueron registrados al mismo tiempo.

Las indagaciones efectuadas por DoubleVerify y Social Puncher han determinado que el tráfico procedente de ScreenRush cumple con las definiciones de la industria publicitaria para enmarcarlo como tráfico no válido o fraudulento.

Entre los meses de julio y octubre SimilarWeb ha encontrado cómo otros sites como Ozy se han visto salpicados por el mismo problema.

Funnyordie.com recibió cerca de 900.000 visitas a través de desktop por medio de ScreenRush.

Forensiq, una firma de detección de fraude publicitario ha explicado a BuzzFeed que ha detectado altos índices de tráfico no humano en funnyordie.com durante el verano.

A lo largo de estas líneas les hemos ofrecidos un resumen de la extensa investigación realizada por BuzzFeed.

Un informe que deja clara cuál es la situación de los editores digitales. Si de verdad quieren que los anunciantes vuelvan a confiar en ellos deben permanecer más alerta que nunca.

Es responsabilidad de los editores controlar la procedencia de su tráfico, analizar cualquier anomalía que se detecte y conocer cuáles son los estándares de calidad sobre los que trabaja la industria publicitaria.

Basta ya de culpar a terceros por algo que los editores, sean o no conscientes de ello, están pagando para cumplir con unos objetivos que deberían asumir que no son reales.

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