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Medios de comunicaciónPortada libro "100 días en estado de alarma: La democracia confinada" / Captura participantes de Fuera de foco

Fuera de foco: La democracia confinada

Expertos en comunicación debaten en Fuera de foco sobre "La democracia confinada"

El libro "100 días en estado de alarma: La democracia confinada", de María Eizaguirre, fue el hilo conductor de esta sesión de Fuera de foco en Clubhouse.

La última entrega de Fuera de foco, el programa de Clubhouse moderado por el periodista de RTVE Sergio Martín, volvió a reunir a un elenco de profesionales de excepción. En su sala dedicada al futuro del periodismo y la comunicación, hablaron con María Eizaguirre, autora de «100 días en estado de alarma: La democracia confinada».

A esta sala se unieron expertos como el periodista Fernando Jáuregui; Javier Piedrahita, CEO y Fundador de MarketingDirecto.com; Majé López, gerente de sueños y experta en comunicación; Paula Gómez de la Bárcena, Directora de Organización de Inspiring Girls España; el politólogo Manu Mostaza Barrios; Paco Jariego, Doctor en Ciencias Físicas, autor e investigador independiente; y Ariel Brailovsky, autor, conferencista y coach de emprendedores.

¿Cómo llegaste a la conclusión de que nuestra democracia estaba confinada?

«Empecé a escribir el libro muy pronto, a los pocos días de empezar la crisis, porque creo que los periodistas tenemos un compromiso con la Democracia, desde el inicio de la pandemia fue abordada como una campaña electoral o una batalla por el relato. Parecía más cómo se contaban las noticias que los hechos en sí mismos. Tiempo de mucha propaganda y poca información», explicó María Eizaguirre. «No ha sido fácil, hice reflexión profunda y después de analizar pros y contras decidí que era necesario recopilar información sin ruido, siendo consciente de que la libertad a veces tiene un precio», agregó. La autora recordó que «un país que no recuerda su historia está condenado a repetirla».

La crisis del COVID-19 se enfocó, según Eizaguirre, como «una batalla por el relato«. «A los periodistas se nos señaló como un servicio esencial y lo hemos ejercido, nos hemos dejado la piel y parte de nuestra alma. He vuelto a casa sola, llorando, rodeada de un silencio que a mí me va a costar olvidar. Ha sido muy duro, saber que no puedes despedir a personas importantes en tu vida», continuó. La periodista habló también del «aplaudillismo» que «nos ha impedido ver el dolor por el que atravesaban miles de compatriotas». «Nos faltó poner cara y voz a las víctimas».

«Fuimos declarados servicio esencial pero no se ha facilitado nuestra labor. En España se instaló la censura previa, prohibición de hacer preguntas al presidente del Gobierno. Pablo Iglesias ha defendido el naturalizar el insulto, señalando a compañeros por informar», afirmó. Durante el estado de alarma, explicó, fueron 1.400 minutos de comparecencia del Gobierno sin conceder una entrevista.

«En general hemos hecho un buen trabajo, hemos sido honestos y esta pandemia ha puesto la necesidad de tener medios fuertes«, apuntó.

Sobre este tema, Fernando Jáuregui también dio su visión. «Yo intenté preguntar y el secretario me denegó el permiso por no ser habitual. No entendía qué podía preguntar yo que no preguntasen los demás. El grupo. Esto me lleva al papel de los freelances que no podemos ir al Congreso, a las Sesiones del Congreso de Ministros… Los freelances que no pertenecemos a un grupo. El espectáculo de los medios. Me parece casi heroico el papel de informar en riesgo«, dijo el periodista.

Eizaguirre estuvo de acuerdo: «En el libro mantengo que los periodistas nos podemos sentir orgullosos. Cuando pasen unos años y miremos atrás veremos el valor de la función. Servicio esencial con creces, el derecho a la información está protegido por la Constitución y los periodistas hemos tratado de ofrecer a la audiencia todos los datos. No valía toda la información, debía ser objetiva, plural, veraz. España ha sido el único país con preguntas filtradas. Firmamos el manifiesto por ‘la libertad de informar’. Un hecho inédito. Debemos defender una prensa libre y comprometida con el Estado de derecho. Debemos recuperar la esencia de la función alejada de la política».

«Tremendo lo ocurrido. Yo que comparo mucho con lo que ocurre con Alemania. Sois de los buenos», dijo Javier Piedrahita, quien también alabó la portada del libro.

Eizaguirre contó que en abril escribió una carta, «La delgada línea roja», donde expresó su inquietud por «ciertas cosas ocurridas en TVE usando un medio público como altavoz de propaganda. La información había que darla de manera puntual y de manera transparente a la ciudadanía. Se confundió el dar muchas ruedas de prensa con la transparencia. Hubo una colonización de los telediarios».

«¿Porqué no ha habido revolución?», preguntó Piedrahita. Según la periodista, «un poco revolución en el gallinero hubo» cuando no les dejaron preguntar. «Después de que la prensa se plantara es cierto que la Secretaría de Estado permitió que entraran medios, pero la estrategia que se utilizó fue equivocada con medios muy locales gastando minutos de la rueda de prensa donde el interés general se perdía. Claramente fue un truco. Gastando minutos en temas no relevantes, diluyendo la información, formaba parte de una estrategia», explicó.

¿Cómo hemos comunicado durante esta pandemia?

Para Javier Piedrahita, ha habido «Demasiada tertulia» y «poco reportaje».

La abogada Candelas Sastre también se unió a Clubhouse. «Me gustaría que ese libro llegase más al público. Es espeluznante lo que habéis vivido. Muchos freelances que son potentes a nivel periodístico, es obligado que estuvieseis. Hay periodistas buenísimos a los que no se les dejó hacer«, señaló durante su intervención.

Para Fernando Jáuregui, «el cambio que han sufrido nuestras vidas ha sido tan profundo en tantos órdenes que para un periodista es absolutamente imposible abarcarlo todo. Es inaprensible el cambio brutal en el aspecto ético, sanitario, político…». «Felicidades por el libro, es un espléndido primer paso, ahora viene todo lo demás. Estuve hasta noviembre escribiendo diez horas diarias, son datos, es un libro que no tiene opinión y en los tiempos que corren son más necesarios que nunca. Los datos tenían que estar recogidos en un libro. Recogido cada día a modo notarial todo lo que pasó», añadió.

Marcos F. Cardanha, Head of Digital & Transmedia en thinketers, aseguró: «Esta pandemia nos dejó descolocados. ¿Qué porcentaje de ineptitud e ineficacia o cinismo hubo en los Gobiernos? Tienen rasgos autocráticos y es obvio que no querrán hablar con los periodistas».

«La gestión de una crisis, como la vida, es muy difícil, pero lo que más me preocupa es cómo se ha institucionalizado la mentira. No hablo de maldad, pero sí que me preocupa que se haga de la mentira el hábitat natural», aseveró María Eizaguirre.

Ariel Brailovsky contó que recibió el libro de María de regalo de Navidad: «Voy a decir mi más absoluto respeto por vos, soy creyente de que cuando a alguien le mentís le estas robando la única libertad que tiene que es la de elegir. Cuando terminé de leer tu libro 5 días después, los datos me enamoran, casi 500 páginas. Has hecho un buen trabajo con los datos». «Reconozco que hicieron lo que pudieron, los periodistas. Pero es culpa nuestra. Salimos a aplaudir al balcón una mentira, han arruinado países, crucificaron y seguimos sin tomar acción. Felicitarte por la lucidez de ese libro y espero que haya una segunda parte, un análisis del segundo año», señaló.

«¿Cómo hemos comunicado? En general mal, en dos sentidos», aseguró Paco Jariego. «Probablemente era muy difícil hacerlo bien y sobre todo mal porque las posibilidades que tenemos son enormes, alucinantes, y estamos comunicando de forma antigua. La distancia que tenemos con la capacidad que tenemos es brutal. Es muy valiente lo que ha hecho. Más allá de la valoración de honestidad, el sistema no funciona y el primero que no funciona es la democracia. Es una mentira. Vivimos en sistemas muy justitos y poner el dedo en la llaga es fundamental. Lanzar el mensaje de que ahora lo que hay que hacer es dar el siguiente paso. Qué deberíamos hacer para que este sistema funcione».

Para la periodista Esther Molina, «se ha comunicado como se ha podido y bastante bien». «En los peores momentos de la pandemia quienes salían eran periodistas. Y ejemplos de periodistas encerrados en su casa como Isabel Zubiaurre, de La Sexta, para innovar al contar el tiempo desde su casa», agregó.

«La democracia como elemento relevante del sistema que falla e incluye a los medios. Claro que hay gente que lo hizo de forma brillante, hoy hay una visibilidad tremenda de la persona. Gente explicando datos», respondió Jariego.

Para Paula Gómez de la Bárcena, «el alcalde de Madrid merecía un artículo propio, son el refugio de los ciudadanos cuando la política entra en descrédito y en vacío de poder. El barco no lo lideraba nadie y el ciudadano de Madrid vio a un alcalde que supo gestionar muy bien la política de las emociones. La transparencia de las Administraciones está en la agenda 2030 y el alcalde estuvo ahí sin tratarnos como niños pequeños, sintiéndose orgulloso de los ciudadanos. A donde él iba se producía la noticia. Y fue su manera de visibilizar y dar protagonismo a lo que la merecían, ha conseguido crear ilusión por Madrid».

«Detrás del alcalde hay un equipo de comunicación aconsejándole«, recordó Molina. «Todos tienen el mismo equipo y jefe de gabinete. El alcalde de Madrid ha sido defensor de la transparencia», contestó Paula.

En otra de sus intervenciones, Eizaguirre afirmó que «hemos visto recortados nuestros derechos, una democracia fundamental es un sistema de contrapoderes, tenemos el Gobierno más débil y a la vez con el mayor poder. Los poderes secuestrados, pero tenemos motivos para ser optimistas. El futuro tiene muchos nombres, como decía Victor Hugo, y delante de nosotros tenemos una grandísima oportunidad para aprovechar. El Rey Felipe dijo que el periodismo es el oxígeno de nuestra democracia«.

A Manu Mostaza le llamó la atención muchos temas que se tocaron en esta sala de Fuera de foco, «como el Secretario de Estado seleccionando preguntas, que se estudiará en libros. Desde el punto de vista sociológico qué oportunidad hemos perdido por un mal uso de las instituciones. La verdad importa. En este mundo de postmodernidad la verdad importa y en primera línea está el periodismo», explicó.

«La pandemia nos ha demostrado que teníamos unos derechos adquiridos frágiles y que la libertad hay que ganársela todos los días«, dijo Gómez de la Bárcena.

Manu Mostaza también apuntó que «los intermediarios importan y sin ellos en los medios de comunicación la libertad y el derecho a la información sufren».

La credibilidad, para Marcons, «no se improvisa» y «en estos tiempos que el dato mató a la noticia nos toca seguir trabajando. Vamos a por los datos«.

«Enhorabuena por el libro, a ver si le hinco el diente. En tiempos de pandemia el periodismo siempre está haciendo alusión a Efe y no comparto el lema cuando caíamos como churros: de esta no vamos a salir reforzados, saldremos distintos y lo vamos a hacer juntos», aseguró Molina.

¿Qué te ha quedado por decir?

«Uno vale más por lo que calla que por lo que dice. Más vale ser vencido diciendo la verdad que triunfar por la mentira. Peleemos por medios fuertes, libres e independientes», contestó Eizaguirre.

Durante el programa, los profesionales recibieron la noticia del fallecimiento de Jorge Martínez Reverte. «Quiero rendirle este primer homenaje. Cuando hablamos de periodismo tenemos que hablar de él. Ha estado hasta el final escribiendo en El País», dijo Fernando Jáuregui.

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