A la cultura popular les encanta ramificarse en lugares que resultan a bote pronto totalmente inesperados (y que aun así tienen todo el sentido del mundo para los fans). Es el caso de Pokémon, que cumple 30 años en 2026, y que para celebrar como se merece tan insigne efeméride, ha decidido abandonar temporalmente las pantallas para inaugurar una inusitada tienda «pop-up» en un verdadero templo del conocimiento científico. Ese templo es nada más y nada menos que el Museo de Historia Natural de Londres, que acogerá próximamente una tienda temporal de Pokémon donde se desdibujarán los límites que separan habitualmente la ficción de la ciencia.
El desembarco de Pokémon en el Museo de Historia Natural de Londres es inusitado, pero tampoco del todo inesperado. Tiene, al fin y al cabo, todo el sentido del mundo que una marca como Pokémon tan pródiga en especies y ecosistemas se abra paso en la reputada institución científica londinense.
A partir del próximo 26 de enero y hasta el 22 de marzo Pikachu y compañía colonizarán el Museo de Historia Natural de Londres en una tienda «pop-up» que estará sita en la Cranbourne Boutique de la sala. El espacio es además mucho más que una tienda, pues la iniciativa se nutre de una poderosa narrativa en la que el universo ficticio de Pokémon interactuará de manera directa con el mundo de la biodiversidad (esta vez 100% real).
La colaboración entre Pokémon y el Museo de Historia Natural echa anclas en el concepto de «Pokécology», que imagina cómo las criaturas del famoso videojuego viven, evolucionan e interactúan con el entorno. El objetivo no es otro que vincular el universo ficticio de Pokémon con la misión del Museo de Historia Natural de Londres, que está especialmente consagrado a la evolución de las especies que habitan en el planeta Tierra.
En la nueva tienda «pop-up» del Museo de Historia Natural de Londres los fans de Pokémon podrán disfrutar de un vasto abanico de productos: desde prendas de ropa a accesorios, pasando por artículos de papelería y peluches exclusivos. El diseño del punto de venta se inspirará a todas luces en la icónica arquitectura del museo y en sus célebres archivos naturales, tendiendo así un puente entre el universo de Pokémon y el mundo real.
La tienda comercializará una carta exclusiva que llevará la leyenda de «Pikachu at the Museum» y parece abocada a convertirse en un objeto de coleccionista extraordinariamente demandado. En este punto de venta tan especial se venderán asimismo personajes de Pokémon inspirados en fósiles y criaturas prehistóricas, ahondando de esta forma los vínculos de la famosa saga con la paleontología que se estudia en el Museo de Historia Natural de Londres.
Los beneficios generados por la tienda «pop-up» de Pokémon se usarán para sufragar las misiones científicas y educativas del Museo de Historia Natural, por lo que quienes allí vayan de «shopping» contribuirán activamente a la investigación y la conservación.
No es la primera vez que Pokémon forja una colaboración con una institución cultural. En 2023 la celebérrima franquicia se alió también con el Museo Van Gogh de Ámsterdam para acoger una colección de seis cuadros protagonizados por Pikachu y otros personajes que remedaban de manera extraordinariamente certera el estilo pictórico del genio neerlandés del posimpresionismo.










