En un mercado con consumidores expuestos a miles de estímulos diarios, más información que nunca y una oferta creciente de productos, la confianza se ha convertido en uno de los activos más difíciles de construir para las marcas. Este cambio de paradigma explica la llegada a Argentina y Uruguay de Producto del año, el reconocimiento internacional a la innovación basado exclusivamente en la elección de los consumidores, presente en más de 40 países y con casi 40 años de trayectoria.
La iniciativa desembarca por primera vez en ambos mercados con una premisa que gana cada vez más peso en el mundo del marketing: una marca puede comunicar sus atributos, pero no puede afirmar por sí misma que ha sido elegida por los consumidores.
A diferencia de otros premios, el reconocimiento no depende de jurados, especialistas ni periodistas. Los ganadores surgen de estudios independientes realizados sobre consumidores reales, que evalúan productos y servicios dentro de su universo competitivo, replicando la lógica con la que las personas toman decisiones de compra todos los días.
«La confianza sigue siendo el activo más valioso que puede tener una marca. Producto del año busca transformar la voz del consumidor en una señal visible de esa confianza», explican desde la organización.
Producto del año: más que un sello, una herramienta de negocio
El desembarco también responde a una tendencia que atraviesa a las áreas de marketing de las compañías: complementar la inversión publicitaria con validaciones externas que aporten credibilidad frente al consumidor.
Las empresas que participen no sólo competirán por obtener durante 2027 el sello «Elegido Producto del año por consumidores argentinos», o su equivalente en Uruguay, también recibirán un estudio de mercado con información sobre innovación percibida, preferencia, intención de compra, recomendación y posicionamiento.
Treetz desarrollará la metodología de Producto del año junto con paneles de consumidores de la plataforma de estudios de mercado Toluna, y los resultados son auditados por Deloitte.
Una oportunidad única para las primeras marcas
La edición 2026 tendrá además un componente distintivo: será la primera vez que Argentina y Uruguay cuentan con este reconocimiento. Eso significa que las primeras marcas ganadoras ocuparán un lugar fundacional dentro del certamen en ambos países y podrán comunicar un atributo difícil de replicar: haber sido las primeras elegidas por los consumidores argentinos y uruguayos.
«No vemos Producto del año como un negocio de premios, sino como un servicio para el ecosistema de marcas y consumidores. Es una forma de escuchar mejor, comunicar mejor y construir relaciones más auténticas», sostienen los impulsores de la iniciativa.
Con presencia consolidada en mercados de Europa, América y Asia, Producto del año apuesta ahora por trasladar ese modelo a dos mercados donde la innovación convive con consumidores cada vez más exigentes y donde la construcción de confianza aparece como uno de los principales desafíos para las empresas.





