La felicidad parece pasearse casi de puntillas por las agencias, cuyos empleados no sólo no exudan satisfacción en el plano laboral, sino que contemplan también el porvenir de la industria donde se desenvuelven profesionalmente con un marcado pesimismo. Así se desprende al menos de «Agency Happiness Report», un estudio llevado a cabo recientemente en Alemania por Awork, Appinio y BVDW.
La investigación cifra la felicidad de los trabajadores de las agencias en 6,3 puntos sobre una escala de 10, una cifra que está ligeramente por encima de los 5,9 puntos de hace dos años. Pese a la pequeña mejora en este dato (que resulta hasta cierto punto sorprendente en un entorno dominado por la incertidumbre económica y la preocupación sobre el impacto de la IA), el nivel de satisfacción de quienes trabajan en las agencias está notablemente por debajo de la media (7,1 puntos).
Hay, no obstante, diferencias en los niveles de satisfacción de quienes están en nómina de las agencias. Y los empleados en puestos de liderazgo (7,5%) son notablemente más felices que aquellos trabajadores en roles creativos (5,8 puntos) y relacionados con la consultoría (5,9 puntos).
En su informe Awork, Appinio y BVDW evaluaron tres factores que contribuyen notablemente a la satisfacción en los entornos laborales: el sentido de propósito, la autorrealización y la comunidad. Y aunque el 72% de los empleados de las agencias confiesan sentirse autorrealizados y creen formar parte de una comunidad en el rol que desempeñan, sólo el 55% dice tener sentido de propósito. Se trata de un dato que, aun siendo más elevado que en 2024 (46%), sigue de nuevo ostensiblemente por debajo de la media (73%).
Los empleados de las agencias no tienen mucha confianza en el futuro de la publicidad
La industria publicitaria parece, por lo tanto, bregar con importantes problemas a la hora instilar un verdadero sentido de propósito en sus empleados. A ello podría contribuir la mala reputación de este ramo de actividad y la celeridad y la fragmentación en los flujos de trabajo allí imperantes, donde los empleados se topan a menudo con dificultades a la hora de observar su propia contribución al resultado final de un proyecto.
El estudio pone asimismo de manifiesto que a la mayor parte de los empleados de las agencias les carcome el pesimismo a la hora de evaluar el futuro de la industria publicitaria. El 82% de los empleados anticipa que este ámbito de actividad sufrirá una desaceleración (46%) o en su defecto se estancará (36%) en el transcurso de los próximos tres años. Sólo el 7% de los empleados profetiza que este ramo de actividad crecerá en los próximos tres años.
En vista de tan desalentadores resultados, no sorprende en modo alguno que muchos empleados de agencias valoren la posibilidad de renunciar a su actual puesto de trabajo. La mitad de los consultados reconoce que piensa frecuentemente en su propia dimisión. Y los motivos que más aducen los empleados para cortar amarras con su actual empleador son los salarios a todas luces insuficientes (51%), los desacuerdos con los líderes (44%) y el hecho de que haya importantes cargas de trabajo (55%).
Si tuvieran la oportunidad de cambiar de trabajo, el 39% de los empleados de las agencias ficharían por un anunciante, el 36% trabajaría en otra agencia y el 25% no tiene una opinión clara a este respecto.
El pesimismo con el que buena parte de los empleados de las agencias afrontan el futuro de la publicidad está influido en buena medida por el miedo al impacto (no demasiado positivo) que la IA pudiera tener en su propio trabajo en los años venideros. El 47% de los trabajadores de las agencias cree que el trabajo de naturaleza creativa terminará siendo desempeñado por la IA en el futuro. Así y todo, el 80% de los empleados de las agencias admiten usar la IA más de tres veces a la semana.
Conviene asimismo hacer notar que sólo el 16% de los empleados consideran que las agencias en las están en nómina están de verdad preparadas para el futuro gobernado por la IA que se cierne el horizonte. Y el 42% siente que las agencias están sólo parcialmente preparadas para ese porvenir.





