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El apoyo público al colectivo LGBTIQ+ pierde visibilidad mientras crece el odio en redes sociales 

LLYC alerta de la caída de la conversación social sobre diversidad, el aumento de los discursos de odio y la reproducción de estereotipos por parte de la IA.

ESCRITO PORPilar Abellán

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La presencia pública de la diversidad LGBTIQ+ atraviesa un proceso de retroceso sostenido. Así lo concluye el informe «Orgullo en visto» elaborado por LLYC, que identifica una reducción significativa del apoyo visible de empresas, instituciones y medios de comunicación al colectivo. Mientras la conversación sobre diversidad pierde espacio en la agenda pública, los mensajes de odio aumentan y los sistemas de inteligencia artificial comienzan a reproducir algunos de esos mismos sesgos.

El estudio, presentado con motivo del Orgullo 2026, pone cifras a una tendencia que la consultora denomina «Rainbow Ghosting». El concepto describe la progresiva desaparición del respaldo público que durante los últimos años han mostrado marcas, organizaciones, medios e instituciones hacia la comunidad LGBTIQ+, un apoyo que, según el análisis, se ha vuelto cada vez más puntual y concentrado en fechas concretas como el mes del Orgullo.

«Rainbow Ghosting»: solo junio enciende la conversación

La investigación de LLYC revela que la cobertura informativa relacionada con diversidad, equidad e inclusión ha experimentado una caída continuada desde 2021. Si en 2023 se alcanzó el máximo nivel de visibilidad mediática, en la actualidad el volumen de noticias es la mitad que entonces y hasta seis veces inferior al registrado en los años de mayor exposición. Además, la reducción se ha acelerado en los últimos tres años, con descensos cercanos al 10% trimestral.

La misma tendencia se observa en el ámbito corporativo. Según el informe, el número de grandes compañías que mantienen políticas activas y visibles de diversidad se ha reducido de forma significativa respecto a 2023. También en el entorno universitario se detecta un repliegue, ya que la mayoría de los cambios recientes relacionados con programas de diversidad corresponden a cierres, cancelaciones o revisiones que limitan su alcance.

Más odio en redes sociales y nuevas formas de legitimarlo

Por otro lado, las redes sociales reflejan igualmente esta contracción del espacio público dedicado al colectivo. La conversación global en X ha pasado de más de 26 millones de publicaciones en 2023 a cerca de 13 millones en el último periodo analizado. Sin embargo, la disminución del volumen de mensajes no ha venido acompañada de una reducción de la hostilidad. Al contrario, el discurso de odio ha aumentado en ocho de cada diez países estudiados, con un crecimiento medio del 38%.

El informe advierte además de una transformación en las formas de agresión digital. Los ataques ya no se presentan únicamente mediante insultos explícitos, sino que se articulan cada vez más a través de argumentos vinculados a la protección de la infancia, la defensa de modelos familiares tradicionales o el rechazo a supuestas imposiciones ideológicas. Casi una quinta parte de los mensajes hostiles analizados relaciona al colectivo con efectos negativos sobre la educación.

El sesgo algorítmico: la IA fomentando estereotipos

Otro de los aspectos más relevantes del estudio se centra en el comportamiento de los sistemas de inteligencia artificial generativa. El análisis concluye que estas herramientas están incorporando parte de los sesgos presentes en el entorno digital. 

Las respuestas dirigidas a perfiles cisheterosexuales muestran una asociación mucho mayor con conceptos relacionados con la autonomía, la independencia o el éxito profesional, mientras que los perfiles LGBTIQ+ aparecen vinculados con mayor frecuencia a narrativas centradas en el miedo, la exclusión, el rechazo o la necesidad de protección.

La investigación también identifica diferencias en el plano emocional y visual. Las respuestas dirigidas a jóvenes del colectivo se construyen con una carga emocional significativamente superior a la destinada a hombres cisheterosexuales. Asimismo, las imágenes generadas por inteligencia artificial tienden a representar a las personas LGBTIQ+ mediante símbolos explícitos de identidad, mientras que la mayoría de los perfiles creados sin contexto específico son representados como personas caucásicas.

Para elaborar el informe, LLYC analizó 15,1 millones de noticias, 202 millones de mensajes publicados en X, más de 4,6 millones de contenidos violentos y 627 imágenes generadas por inteligencia artificial. Además, examinó cómo distintos sistemas de IA responden a preguntas relacionadas con ámbitos clave de la vida personal y profesional de perfiles LGBTIQ+ y cisheterosexuales.

“Lo que revela este informe es la retirada progresiva y por goteo del apoyo público a la diversidad LGBTIQ+ por parte de marcas, instituciones y medios. Es cierto que el colectivo no ha dejado de hablar ni de movilizarse, pero el ecosistema que antes contribuía a sostener públicamente su pertenencia está respondiendo con menor frecuencia y continuidad, dejando que las narrativas más hostiles ocupen ese espacio, un discurso que, lamentablemente, la IA ya empieza a recoger. Necesitamos responder a esta dinámica y no dejar en un simple ‘visto’ este apoyo”, asegura Albert Medrán, Global Brand & ESG Head de LLYC y coordinador del estudio.

Ante este escenario, la consultora plantea reforzar el compromiso con la diversidad mediante estrategias sostenidas en el tiempo. Entre las recomendaciones destacan mantener las políticas de inclusión más allá de campañas puntuales, garantizar la coherencia entre comunicación y práctica interna, representar al colectivo desde perspectivas que trasciendan la vulnerabilidad y establecer mecanismos de supervisión para detectar y corregir sesgos en las herramientas de  IA. 

Según el informe, la visibilidad pública continúa desempeñando un papel relevante en la construcción de entornos más inclusivos y en la prevención de narrativas discriminatorias.

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