Los influencers son una pieza fija y absolutamente ineludible en el «marketing mix» de las marcas. Y más del 90% de los CMO tiene, no en vano, el pleno convencimiento de que el marketing será en buena medida deudor en el futuro de la amalgama de marcas, creadores y plataformas.
Hace solo algunos años «vanity metrics» como el número de «followers» eran absolutamente determinantes para las marcas a la hora de gestar colaboraciones con los influencers. Sin embargo, los anunciantes parecen haber dejado atrás tan malsana obsesión.
De acuerdo con un reciente informe global de CreatorIQ, el factor que resulta hoy por hoy más importante a ojos de las marcas a la hora de seleccionar a creadores de contenido de cara a eventuales colaboraciones es la sintonía entre una y otra parte para evitar que emerjan a la superficie eventuales divergencias. El 22% de las marcas se guía por la afinidad a la hora de dar forma a nuevas colaboraciones con influencers.
Cuando contactan con un creador para valorar eventuales colaboraciones en el futuro, las marcas examinan también con lupa el rendimiento de los contenidos que este publica en las plataformas 2.0 (17%), un rendimiento que, según múltiples estudios, se revela a menudo más sólido entre los influencers que, aun teniendo menos seguidores a su vera, tienen «followers» muchos más fieles y más prestos a interactuar.
El número de «followers» cae hasta la última posición en la lista de factores que tienen en cuenta las marcas a la hora colaborar con influencers
Otros factores que las marcas tienen en consideración a la hora de ponderar posibles colaboraciones con influencers es que estos contribuyan a la forja de una cartera de creadores lo más diversa posible (14%) y que los prescriptores hayan publicado previamente contenido sobre el anunciante (12%).
Gozan de menos preeminencia para las marcas a la hora de decidirse a colaborar o no con un influencer factores como las características demográficas de su audiencia (9%), la idoneidad del creador para la campaña proyectada por el anunciante (8%) y el número de seguidores (8%). Aunque el número de «followers» era otrora la particular estrella polar de las marcas a hora de establecer relaciones con los influencers, este factor desciende ahora hasta la última posición.
En un momento particularmente volátil en el plano económico el ROI emanado de las colaboraciones con los influencers resulta obviamente también crucial para las marcas cuando deciden arrojarse en los brazos de creadores de contenido para implementar campañas. La buena noticia es que el ROI parece estar pegando el estirón en el influencer marketing. Casi dos terceras partes de las marcas de tamaño medio (el 65%) asegura que el ROI de sus programas de influencer marketing creció notablemente (14%) o ligeramente (51%) en el transcurso del último año. Entre las marcas más grandes la proporción que asegura haber visto un incremento del ROI en el influencer marketing durante los últimos doce meses se dispara hasta el 74% (21% vs. 53%).
