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Estas son las diez claves para desconectar del móvil en verano

Según un estudio de Adglow, el 21% de los españoles pasa más tiempo en redes en verano En el caso de los jóvenes de entre 14 y 30 años, el dato sube al 30%.

Desconectar del móvil en verano estudio 2025

ESCRITO PORShakira Ferré

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Cuando se piensa en el verano, vienen a la mente palabras como vacaciones, playa, montaña o desconexión total. Esta temporada suele llegar acompañada de buenos propósitos para cambiar la rutina diaria: terminar ese libro pendiente, hacer ejercicio o empezar el puzzle recién comprado. Para lograr una verdadera desconexión y disfrutar de los pequeños momentos que ofrece la vida, resulta fundamental alejarse del dispositivo que más tiempo roba en el día a día: el teléfono móvil.

¿Por qué es importante apartar el móvil, aunque sea solo durante una estación? Durante el verano, muchas personas tienden a pasar más tiempo con el móvil y a generar mayor cantidad de contenido en redes sociales. En cifras concretas, el 21% de los españoles incrementa su actividad en redes durante esta época, y entre los jóvenes de 14 a 30 años este porcentaje asciende al 30%, según un estudio de Adglow.

Poner el cartel de «cerrado por vacaciones» también puede aplicarse al uso de las tecnologías. Pablo Martínez Dorado, community manager de la Universidad Nebrija, comparte algunas recomendaciones para desconectar del teléfono móvil y hacer un uso más saludable de las redes sociales.

Claves para dejar el móvil y disfrutar del verano

  • No es recomendable compartir todo en redes sociales

¿Realmente tiene sentido publicar todo lo que se hace en redes sociales? Evidentemente, cada persona es libre de gestionar su cuenta de Instagram o Facebook como desee. De hecho, hay más gente de la que se piensa que comparte cada detalle de su día a día. Publicar contenido puede tener un lado positivo, especialmente si se hace por gusto. Cada cual tiene su propia comunidad y decide qué compartir y qué no. Sin embargo, convertirlo en una rutina puede ser perjudicial, ya que se corre el riesgo de vivir para mostrar, en lugar de vivir para disfrutar. Y eso, a largo plazo, no es saludable para la mente.

  • Evitar publicar la ubicación en tiempo real

Compartir en redes la ubicación exacta puede tener consecuencias negativas. Aunque se tenga una comunidad controlada, siempre existe la posibilidad de que accedan personas no deseadas. Una alternativa es utilizar herramientas como la lista de «mejores amigos» en Instagram, que permite seleccionar quién puede ver ciertas publicaciones, reduciendo así la exposición.

  • Establecer límites de tiempo en redes sociales

El uso prolongado del móvil suele empezar con la intención de revisar una red social «solo unos minutos», que fácilmente se convierten en horas. Establecer límites es fundamental para que no ocupen tanto tiempo en nuestro día. Así, podremos desconectar la mente y dedicar tiempo a otras actividades, en lugar de pasar horas viendo los clásicos «TikToks» que consumen más tiempo del que pensamos.

  • Disfrutar del momento y publicar después

Hay momentos que nos regala la vida que, a veces, es mejor simplemente vivir, sin necesidad de sacar el móvil para fotografiarlos. Situaciones como asistir a un concierto de un artista favorito o contemplar un atardecer con colores espectaculares merecen ser disfrutadas plenamente. En lugar de grabar todo lo que ocurre, es preferible estar presente, ya que no siempre se sabe cuándo se volverá a vivir algo similar.

Eso no significa que esté mal fotografiar el momento. Si realmente quieres grabar, puedes hacerlo ya sea con uno o dos vídeos, pero con cabeza. Como dice el artista Izal: «que no importa el mañana, sino el aquí y el ahora».

  • Activar el modo «No molestar»

Es sorprendente cómo se puede configurar el móvil para evitar interrupciones y dejar de ver notificaciones. Si se piensa con detenimiento, no es necesario responder de inmediato cada vez que llega un mensaje. De hecho, si algo es realmente importante, la persona probablemente acabará llamando. Por eso, una recomendación útil es activar el modo «No molestar». Y, para una desconexión aún más completa, también es posible desactivar funciones como la «última conexión» y el «visto» en las aplicaciones de mensajes como WhatsApp.

  • Priorizar la salud mental

Asistir a planes en los que no se desea estar o sentirse incómodo por no poder quedarse en casa es una señal de que es momento de aprender a decir que no. Saber negarse, aunque sea con una simple palabra de dos letras, es fundamental cuando no se tienen ganas. Durante el verano, resulta especialmente importante priorizar la salud mental y alejarse de todo aquello que quita energía.

El verano existe para hacer lo que se quiera, donde se quiera y como se quiera.

  • Hacer limpieza digital

¿Alguna vez se ha hecho una limpieza digital de seguidores en Instagram? Aunque pueda parecer una acción menor, puede ser más relevante de lo que se cree. A menudo se sigue a personas con las que no se tiene contacto desde hace tiempo, o con quienes ya no se comparte nada. ¿Tiene sentido que sigan viendo lo que se publica en stories? ¿Sigue interesando ese actor al que se comenzó a seguir por una serie del pasado?

Aprovechar la temporada estival para revisar y eliminar cuentas, ya sean personales, profesionales o de entretenimiento, que no aportan valor puede contribuir a una experiencia digital más saludable.

  • Publicar contenido respetando a los demás

Algunas personas rechazan el uso de redes sociales y prefieren pasar tiempo lejos de la tecnología. Por eso, al compartir contenido en redes, es importante asegurarse de que quienes aparecen en fotos o vídeos estén de acuerdo, especialmente si se trata de menores de edad. Respetar la decisión de los demás y obtener su consentimiento previo es esencial antes de publicar cualquier imagen o story.

  • Es el momento de retomar las aficiones pendientes

El verano también puede ser la oportunidad perfecta para dedicarse a aquello que se ha ido posponiendo: leer ese libro olvidado en la estantería, empezar el puzzle que quedó pendiente o probar una actividad como el yoga. Disfrutar de estas acciones sin necesidad de documentarlo con el móvil permite reconectar con uno mismo y encontrar satisfacción más allá de la pantalla.

  • Internet no es «Las Vegas»

Como ya se ha mencionado, compartir todo lo que ocurre no es saludable para la mente. Con las recientes actualizaciones de plataformas como META, conviene ser aún más cauteloso con lo que se publica, ya que las empresas retienen los datos que se suben. A diferencia del dicho «lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas», en internet es mejor prevenir que lamentar.

Estar siempre conectado no es sano: se pierde tiempo valioso que podría dedicarse a otras actividades. Como afirma Martínez Dorado, periodista de la Universidad Nebrija: «Piense que la vida es cambiante y los momentos que está disfrutando ahora es posible que no se repitan el año que viene».

Durante el verano, es fundamental disfrutar del tiempo con los seres queridos, reconectar con lo esencial y, sobre todo, cuidar la salud mental.

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