El Black Friday vuelve a poner a prueba la habilidad de los consumidores para encontrar una buena oferta entre miles de descuentos, promociones y precios que cambian de una tienda a otra, sin embargo, este año la inteligencia artificial llega como el aliado ideal para esas búsquedas. Según el último informe de YouGov, el 55% de los compradores españoles prevé recurrir a estas herramientas durante el Black Friday y el Cyber Monday de 2026, frente al 33% registrado en la edición anterior. De esta manera, la IA demuestra como poco a poco va ganando cada vez más terreno como asesora de compras, aunque todavía tiene como asignatura pendiente que los consumidores confíen lo suficiente como para dejarla actuar por su cuenta.
Este año, las ganas de aprovechar las rebajas siguen intactas, y el 41% de los adultos españoles tiene previsto comprar durante estas campañas, con una intención que asciende al 45% entre la Generación Z y los millennials. El presupuesto medio previsto se sitúa en 225 euros y casi la mitad de los compradores espera gastar una cantidad similar a la del año pasado. El reto llega en el momento de querer sacar el máximo partido a ese dinero, algo que no siempre resulta sencillo cuando cada comercio promete tener la oferta del momento.
De hecho, la principal preocupación de los consumidores es saber si los descuentos son reales, tal como lo reconoce el 41% de los compradores encuestados por YouGov, mientras que un 36% señala la dificultad de encontrar el mejor precio. En ese escenario, contar con una herramienta capaz de comparar opciones y rastrear ofertas puede resultar especialmente útil, y ahí es donde la IA empieza a hacerse un hueco en la experiencia de compra.
ChatGPT busca las mejores ofertas, pero la última palabra sigue siendo humana
Entre las herramientas los españoles prevén utilizar, ChatGPT ocupa el primer puesto, con un 61% de intención de uso, por delante de Google Gemini, que alcanza el 45%. El interés por estas plataformas también se refleja en los hábitos de compra, y es que, aunque el 26% de los adultos españoles ya ha utilizado IA para ayudarse a comprar, la proporción sube hasta el 42% entre quienes planean participar en el Black Friday o el Cyber Monday.
Sin duda, la tarea que más confianza despierta es encontrar el mejor precio, una función que convence al 41% de los compradores. También hay disposición a pedir ayuda para comprobar si una rebaja es auténtica (34%) o comparar productos y ofertas (32%). En plena temporada de descuentos, cuando distinguir una oportunidad de una promoción poco atractiva puede exigir unas cuantas pestañas abiertas, delegar parte de la búsqueda parece una opción cada vez más tentadora.
Eso no significa que los consumidores estén dispuestos a ceder el control de su compra, y de hecho, solo el 6% permitiría que una herramienta de IA comparara sin consultarle antes, y apenas el 5% se sentiría cómodo dejando que completará una operación tras darle su aprobación. Por ahora, los españoles parecen preferir que la tecnología les ayude a encontrar el chollo, pero que el clic definitivo siga en sus manos.
La desconfianza frena la autonomía de la IA
De igual manera, la cautela aparece con motivos concretos, teniendo entre las principales preocupaciones la posibilidad de recibir información imprecisa o desactualizada y que las recomendaciones estén sesgadas o respondan a intereses patrocinados. La gestión de los datos personales también genera recelos, especialmente entre quienes todavía no han utilizado estas herramientas y podrían plantearse hacerlo.
Para reforzar la confianza, los consumidores quieren pruebas antes de dejarse convencer, siendo este un fenómeno que se ve claramente entre quienes se plantean utilizar la IA, teniendo entre los resultados del estudio que un 49% valora que estas plataformas comparan precios entre distintas tiendas. También ayudaría que explicaran por qué recomiendan determinados productos, mostrarán las fuentes de información y ofrecieran garantías sobre el uso de los datos personales.
Los resultados del estudio presentado por YouGov, dibujan así una campaña en la que la IA aspira a convertirse en una aliada para comprar mejor, especialmente cuando toca comprar precios y comprobar descuentos. Su papel, sin embargo, todavía tiene límites claros, y es que si bien los consumidores están dispuestos a escuchar sus consejos, a la hora de sacar la tarjeta prefieren seguir al mando.
