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El mercado del lujo no está de capa caída, está simplemente estabilizándose

El mercado global del lujo crecerá entre un 2% y un 4% en 2026, de acuerdo con el informe «2026 Global Luxury Industry Outlook» de Kearney.

lujo estudio Kearney

ESCRITO POREsther Lastra

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Aunque las voces más agoreras alertan de que el mercado del lujo estaría a punto de adentrarse en una época de vacas flacas, lo cierto es que lo que parece a bote pronto una crisis es en realidad una etapa de estabilización. Así se colige del informe «2026 Global Luxury Industry Outlook» de Kearney.

Parece, por lo tanto, que la desaceleración en las ventas que afrontan actualmente las marcas de lujo, el viraje en las expectativas del consumidor y la incertidumbre en el plano económico no son tanto señales de declive como de estabilización.

De acuerdo con Kearney, el mercado global del lujo crecerá entre un 2% y un 4% en 2026, por debajo de la horquilla de entre el 3% y el 5% a priori anticipada por esta industria.

Después de que 2025 fuera un año de recalibración para la industria del lujo (que anteriormente tuvo que bregar con agresivas subidas de precios y múltiples cambios estructurales), 2026 será para este ámbito de actividad un periodo de normalización. Y en esta nueva etapa las marcas se concentrarán menos en la escala y en la velocidad y más en la claridad creativa y en el «engagement» con el consumidor.

Estados Unidos, Europa y China liderarán el crecimiento de la industria del lujo en 2026

En Estados Unidos, Europa y China se mantendrá a lo largo de este año la demanda en el mercado del lujo. Así y todo, en cada uno de estos mercados el lujo dará cuenta de una evolución diferente.

El crecimiento en Europa será, por ejemplo, más frágil que en Estados Unidos y China, pues las marcas de lujo tendrán que afrontar los precios al alza de los inmuebles donde están sitos sus establecimientos y las presiones regulatorias y lidiar además con la cautela del consumidor en lo concerniente al gasto. En el viejo continente los consumidores aspiracionales de productos de lujo están actualmente demorando sus compras, mientras que aquellos clientes más acaudalados siguen consumiendo a buen ritmo.

En China, por su parte, el mercado del lujo se ha estabilizado tras la volatilidad que sufrió este sector en 2024. Así y todo, resulta improbable que esta industria regrese a las cifras de crecimiento de doble dígito a las que estaba acostumbrada en los años precedentes. En el mercado chino el gasto seguirá concentrado en consumidores de alto poder adquisitivo y echarán particularmente brotes verdes los segmentos de las experiencias y la joyería.

El mercado estadounidense seguirá influenciado por lo que Kearney define como «dinámica económica con forma de K», en virtud de la cual los clientes más adinerados continuarán gastando a manos llenas, mientras que los consumidores de corte aspiracional serán mucho más selectivos en el gasto. Conviene asimismo hacer notar que en Estados Unidos está aumentando la sensibilidad del consumidor (con independencia de su nivel de ingresos) en relación con el desequilibrio entre precio y calidad.

Más allá de en Europa, China y Estados Unidos, la industria del lujo crecerá igualmente a buen ritmo en 2026 Japón, el Sudeste Asiático y Oriente Medio. En Japón el crecimiento estará vinculado en mayor medida, eso sí, al turismo, la hostelería y las experiencias de naturaleza premium en el retail, mientras que en el Sudeste Asiático la demanda de productos de lujo será propulsada en buena medida por los consumidores más jóvenes que incursionan por primera vez en este ámbito de actividad.

La joyería y el lujo experiencial serán los segmentos más sólidos

Por categorías, la joyería y el lujo experiencial serán los segmentos donde el lujo dará cuenta de un mejor rendimiento en 2026. Más fuerte estructuralmente que los artículos de piel y la ropa de lujo, la joyería se beneficia de su longevidad y de su percepción de valor, una amalgama de factores que ya agasajó el año pasado a las marcas con un crecimiento de entre el 6% y el 14%.

Dará cuenta asimismo de su robustez la categoría de bolsos de lujo, cuyos precios crecieron en torno al 10% en 2025, frente al segmento de ropa y calzado, cuyos precios se desmoronaron entre un 5% y un 7%.

Durante el año pasado se aceleró igualmente el ramo de lujo experiencial, en particular en el área de la hostelería y el bienestar. Se estima que en los próximos dos años el segmento de los hoteles y los restaurantes crecerá alrededor de un 8%, mientras que la categoría de joyería protagonizará un crecimiento del 7%.

En la industria del lujo se aprecian, por otra parte, notables cambios en el comportamiento del consumidor. Se estima que el 2% de los consumidores de lujo que más gastan aglutinan casi la mitad del gasto en la industria del lujo. Y los consumidores aspiracionales se están tornando, por su parte, mucho más selectivos a la hora de elegir el momento y el lugar donde interactúan con las marcas de lujo.

El 73% de los consumidores confiesan que los aumentos de precio les han llevado a restringir sus gastos en el ramo del lujo, mientras que el 36% admite comprar menos a menudo o sentir menos emoción por el lujo en general. Por su parte, el 63% de los consumidores creen que el lujo es un segmento definido sobre todo y ante todo por la calidad y la artesanía.

En su investigación Kearney coloca también bajo la lupa la IA y su impacto en el lujo, que llevado en volandas por esta tecnología dará previsiblemente alas a la personalización. El 60% de los consumidores de lujo reconoce que usará previsiblemente agentes de IA para ejecutar compras a lo largo de este año. En el ramo del lujo la imbricación exitosa de la IA estará en buena medida a merced de la capacidad de las marcas para utilizar en segundo plano esta tecnología y mantener las decisiones creativas en manos de personas de carne y hueso, asegura Kearney en su informe.

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