En 2018 Microsoft decidía celebrar la Navidad lanzando un jersey (deliberadamente feísimo) en el que la empresa de Redmond tiraba nostalgia y rendía tributo a uno de sus sistemas operativos más recordados: Windows 95. Aquella prenda, inspirada en la tradición de los jerséis navideños feos (que goza de especial predicamento en los países anglosajones), fue colmada de lisonjas por los fans. Y en los años subsiguientes Microsoft volvió a descolgarse con más jerséis navideños feos que encandilaron de nuevo a sus fans. Sin embargo, en 2024 el gigante del software hizo un parón esta tradición que ha vuelto a retomar felizmente en 2025 coincidiendo con su 50º aniversario.
Microsoft ha lanzado este año no uno sino tres jerséis navideños feos que son una deliciosa oda a la nostalgia y hacen guiños a los grandes hitos en el medio siglo de historia de la compañía.
Los jerséis, que son casi como un museo en miniatura y están disponibles única y exclusivamente a través de la Microsoft Company Store, echan anclas en una idea tan sencilla como infalible: la celebración (entreverada de comicidad) de la cultura pop nacida al calor de Windows. El resultado es una colección que promete agotarse rápidamente y que conmoverá probablemente a quienes vivieron en primera persona el ascenso de Microsoft allá por los años 80 y 90.
La joya de la corona en la nueva colección de jerséis navideños feos de Microsoft es el jersey «Artifact» (que está, de hecho, ya agotado en la tienda online de la multinacional estadounidense). Esta prenda es un compendio (tejido) de muchos de los iconos nacidos de las entrañas de Microsoft en el transcurso de los últimos 50 años. En el jersey se abren paso, entre otros, los logos de Clippy, Paint, Buscaminas, Internet Explorer, MSN y MS-DOS para reconstruir cinco décadas de fecunda cultura pop en las que Microsoft ha dejado una profunda impronta en millones de personas en todo el mundo.
El segundo jersey de la nueva colección de edición limitada de Microsoft está consagrado a Zune, el reproductor MP3 que la compañía lanzó en la década de los 2000 y que terminó deviniendo en un objeto de culto, aunque el éxito en el plano comercial le fue más bien esquivo. Y el tercer jersey es igualmente una apuesta segura para conquistar a buen número de fans, pues está dedicado a uno de los grandes iconos de Microsoft: Xbox. Esta tercera prenda conquistará probablemente a la amplia comunidad de «gamers» que se han criado a los pechos de la Xbox en los últimos 20 años.
La nueva colección de jerséis navideños feos de Microsoft es una forma de recordar la forma en que el legado de la compañía está íntimamente entrelazado en nuestras propias vidas y llevar una de estas prendas (que por escasas son también mucho más anheladas) es cómo vestir un pedacito de la historia de la computación moderna.








