Nadie quiere hablar de ello, pero es más que evidente que los certámenes de publicidad no son en modo alguno ajenos a las trampas. Y esta vergonzosa lacra es la que coloca precisamente bajo los focos la nueva (y brutal) campaña del certamen New York Festivals Advertising Awards.
Rubricada por la agencia Grey Nueva York y lanzada para anunciar la apertura de inscripciones del festival, la campaña es una brutal sátira que dispara con bala contra el fraude en los certámenes de creatividad y publicidad para dejar claro que New York Festivals Advertising Awards no hay espacio para las trampas. La campaña lleva, no en vano, por lema «Open for entries … Closed for BullSh*t».
El eje central de la nueva campaña de New York Festivals Advertising Awards, donde resuenan de alguna manera los ecos de la serie Better Call Saul, es un spot protagonizado por un tramposo de manual que responde al nombre de Bobby Lobby y que encarna todas las prácticas fraudulentas que se ponen lamentablemente en práctica en algunos certámenes: las valoraciones poco transparentes por parte de los jurados, los amiguismos, las inscripciones fraudulentas y las manipulaciones.
Bobby Lobby, el cómico protagonista de la nueva campaña de New York Festivals Advertising Awards, es una suerte de mercenario que, a cambio de comisiones (en modo alguno módicas), promete el oro a todos aquellos que se avengan a contratar sus servicios.
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Embutido en un traje de chaqueta que le viene a todas luces pequeño y con unas llamativas gafas de sol, Bobby Lobby conmina al espectador a contactar con él a través de la siguiente línea telefónica: 570-GET-GOLD. Quien llame a este número con la esperanza de conquistar el oro en New York Festival Advertising Awards se llevará, no obstante, un chasco, pues al otro lado de la línea habrá un empleado del certamen que se tomará la molestia de explicar con detalle las medidas de integridad con las que cuenta el certamen (para abortar cualquier tentativa de fraude).
Con ramificaciones en los canales digitales, las redes sociales, los medios impresos y una línea telefónica ad hoc, la nueva campaña de New York Festivals Advertising Awards pone de relieve que en este certamen tienen única y exclusivamente cabida las campañas con verdadera sustancia creativa y quedan, por ende, totalmente excluidas las maniobras dirigidas a alterar torticeramente las valoraciones del jurado.
«En la industria publicitaria invertimos a menudo más tiempo queriendo dar la impresión de que hemos ganado que alumbrando trabajos que son realmente merecedores de premio», explica Gabriel Schmitt, Global Chief Creative Officer de Grey Nueva York. «Bobby Lobby exagera deliberadamente tales sandeces para volver a colocar bajo los focos la artesanía, la originalidad y las ideas que realmente hacen avanzar a la industria», apostilla.
Para los organizadores de New York Festivals Advertising Awards la compaña es una forma de poner de relieve la relevancia de las competiciones creativas ajenas a trampas de ninguna clase. «Estamos encantados con la provocativa campaña de Grey Nueva York, pues subraya nuestro compromiso para honrar única y exclusivamente aquellos trabajos que hacen gala de verdadera creatividad, innovación e impacto», enfatiza Scott Rose, presidente de New York Festivals Advertising Awards.





