Los atascos son una de las grandes lacras asociadas al tránsito urbano y cada año nos roban a la chita callando 48 años de nuestro tiempo, que se queda «congelado» en los momentos más intempestivos y nos aboca al retraso y la cancelación de múltiples planes.
48 horas al año perdidas inútilmente por culpa de los atascos es una barbaridad de tiempo y para hacernos reflexionar sobre este problema (en modo alguno baladí), Decahtlon ha decidido tangibilizar de alguna manera ese problema congelando una de sus bicis eléctricas y emplazándola junto a la estación de Príncipe Pío, por donde desfilan a diario miles de madrileños acogotados por la ansiedad de llegar tarde a sus destinos (a menudo como consecuencia de los temidos atascos).
Una manera de tangibilizar un problema que a menudo pasa por alto
La activación, que permanecerá activa hasta mañana, pretende arrojar luz sobre una realidad que a menudo pasamos por alto: en Madrid el tráfico no sólo colapsa las calles, sino que termina condicionado también la vida de sus ciudadanos. No en vano, de acuerdo con los datos de movilidad, los madrileños pierden una media de 48 horas al año en atascos, el equivalente a dos días completos detenidos dentro del coche.
Para que los madrileños abran los ojos sobre la gravedad solapada es esta estadística, Decahtlon ha decidido hacerla perfectamente tangible mediante la instalación de una bici eléctrica congelada en un gran bloque de hielo que tarda en derretirse el mismo tiempo que los ciudadanos de Madrid pierden anualmente como consecuencia de los embotellamientos de tráfico (48 horas).
Materializando el tiempo que los madrileños pierden anualmente en los atascos, Decathlon que lo que a priori es sólo un dato mute en una realidad imposible de ignorar. Al fin y cabo, las 48 horas que nos hurtan cada año los atascos con tiempo que podríamos dedicar a hacer deporte, a estar con nuestros amigos o simplemente a disfrutar de la ciudad. Y para evitar ser despojados cada año de tantísimas horas, la bicicleta eléctrica se posiciona como una opción ágil y eficiente y perfectamente alineada además con una movilidad más sostenible. Con una autonomía de hasta 70 kilómetros, las bicis eléctricas de Decathlon son una aliada versátil y potente para el ciudadano tanto para sus desplazamientos por la ciudad como las escapadas por el campo (sin tener que estar a merced de los atascos).
«Desde Decathlon no nos quedamos sólo en lanzar un mensaje, sino que construimos una experiencia que conectara con la realidad de las personas. Esta acción es el punto de partida de una conversación más amplia que estamos amplificando a través de medios, nuestros canales y nuestros embajadores, con un objetivo claro: queremos demostrar que, con nuestras e- bikes, existe una forma más ágil, accesible y real de moverse por la ciudad«, explica Francesca Musacchio, Chief Marketing Officer de Decathlon en España.
En su nueva y llamativa campaña Decathlon no se conforma con poner el foco en el problema y ofrece al ciudadano una solución concreta y accesible para poner coto a las horas perdidas cada año en los atascos apoyándose además en una atractiva narrativa en tiempo real vinculada al deshielo de la bicicleta eléctrica congelada.
