¿Y si un simple envase pudiera cambiar radicalmente hábitos potencialmente nocivos para nuestra piel? Dove ha alumbrado en Canadá un gel de ducha de edición limitada cuyo envase viene pertrechado de una innovación tan sencilla como brillante: una etiqueta inteligente que reacciona a la temperatura para alertar al consumidor cuando el agua está demasiado caliente para su piel.
El «packaging» creado por Dove en Canadá no tiene a bote pronto nada de especial y parece el habitual envase de color blanco que procura habitualmente cobijo a los productos de la subsidiaria de Unilever. Sin embargo, la etiqueta adherida al envase aloja en sus entrañas un secreto muy especial. Y gracias a la tinta termocromática con la que está impresa, es capaz de reaccionar cuando la temperatura del agua supera los 40 grados desplegando el siguiente mensaje: «muy caliente».
Con este «packaging» tan especial Dove pretende recordar a sus clientes en tiempo real que tomar una ducha a una temperatura excesivamente caliente puede dañar la barrera cutánea, en particular en invierno, cuando la piel es especialmente frágil.
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El envase de Dove constituye una forma sutil pero directa de animar al consumidor a adoptar mejores hábitos sino hacerle sentir necesariamente culpable.
En el «packaging» de la filial de Dove se amalgaman con sumo acierto el diseño, la utilidad y la sostenibilidad. El envase está fabricado, al fin y al cabo, con plástico 100% reciclado y alberga una innovación que no sacrifica en modo alguno su naturaleza reciclable.
Aun cuando la tinta termocromática no es nueva en modo alguno y ya se utiliza desde hace tiempo en la industria de la farmacia y la alimentación, Dove ha tenido el acierto de aplicarla por primera vez a un producto de cuidado para el cuerpo.
Disponible única y exclusivamente en Canadá, el gel de ducha se lanzó en el país norteamericano como parte de la colección «Deep Range», cuyos productos están específicamente diseñados para cuidar la piel durante los rigores del invierno, cuando los canadienses están también más predispuestos a tomar duchas demasiado clientes.
«Se trata de un gel de ducha que revoluciona las rutinas diarias poniendo sobre la mesa una solución tan simple como eficaz para preservar la vitalidad natural de la piel», explica Divya Singh, responsable de la unidad de Personal Care en Unilever Canadá.
El envase inteligente de Dove pone de manifiesto que el «packaging» puede convertirse eventualmente en un poderoso vehículo para promover la salud y el bienestar.
