OpenAI ha decidido colonizar a lo grande el paisaje urbano apoyándose en una ambiciosa y vistosa campaña de publicidad exterior que lleva por lema «Reimagined with ChatGPT Images» (y que se las está ingeniando para concitar múltiples miradas en las calles).
Lanzada en Detroit, Nueva York, Chicago y Los Ángeles, la nueva campaña de OpenAI echa anclas en imágenes que remedan la forma y la textura de las fachadas donde éstas se abren paso para crear curiosos trampantojos (que transforman por completo la estética de los edificios a los que están adosados los anuncios).
Los diferentes anuncios que componen la nueva campaña de OpenAI juegan con la arquitectura de los edificios donde son desplegados para crear la ilusión de que imágenes generadas con ChatGPT brotan literalmente de las fachadas. De esta forma, la multinacional estadounidense logra poner de relieve las capacidades de ChatGPT en cuanto a la generación de imágenes en el lugar más inesperado (y también más llamativo): el paisaje urbano de las ciudades.
En el anuncio instalado en la ciudad de Nueva York un gigantesco rostro de mármol parece haber sido tallado, por ejemplo, sobre la fachada. Y para aportar aún mayor verosimilitud a la escena es visible asimismo la imagen (de naturaleza «fake» por supuesto) de un escultor colgado de la fachada.
Por su parte, en el anuncio asociado a la campaña emplazado en la ciudad de Chicago (donde el metro circula por un circuito ferroviario elevado) un tren parece emerger de la fachada a través de un puente con forma de arco (donde es visible incluso el rostro del conductor asomado por la ventanilla).
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El «timing» elegido para la campaña no obedece en modo alguno a la casualidad, pues su lanzamiento coincide con el de ChatGPT Images 2.0, el nuevo modelo de generación de imágenes de OpenAI. Y la campaña se antoja, de hecho, una fabulosa demostración (perfectamente tangible además) de los que es capaz de hacer esta herramienta.
La calidad de las imágenes vinculadas a la campaña es sin lugar a dudas uno de sus mayores atractivos, pero también lo su emplazamiento. El hecho de que los anuncios se adapten a la arquitectura de los edificios donde se abren paso crea una ilusión perfectamente creíble y difumina la frontera entre las imágenes de origen sintético y los espacios físicos donde tales imágenes recalan en última instancia.
Aun cuando las imágenes generadas con IA generan a menudo más rechazo que otra cosa, la nueva e inteligente campaña de OpenAI logra dar una vuelta de tuerca a esa percepción no demasiado positiva a golpe de creatividad (que está además perfectamente ejecutada).









