American Eagle, la famosa marca de vaqueros, ha lanzado una campaña con Sydney Sweeney. El eslogan presenta un juego fonético de palabras entre la pronunciación en inglés similar de jeans (vaqueros) y genes (genes, también en español).
La propuesta ha sido mirada con escepticismo desde muchos frentes. En un principio, la campaña fue juzgada por considerarse un plagio de un icónico spot de los años ochenta de Calvin Klein. Pero al acaparar tanta atención repentina, también ha atraído a públicos que han leído más allá.
El concepto de la campaña con Sydney Sweeney juega con que la actriz no solo luce unos buenos vaqueros, sino que también posee unos buenos genes. Dado que ella es blanca, rubia, de ojos azules y con un cuerpo canónicamente aceptado, el mensaje no ha sentado muy bien entre algunos sectores más feministas y antirracistas.
American Eagle: ¿una inspiración en Calvin Klein?
En 1980, un anuncio impactó a miles de espectadores que aún lo recuerdan. La jovencísima actriz Brooke Shields era su rostro principal. Se levantó el escándalo por el provocativo eslogan: «Quieres saber qué se interpone entre mis Calvin y yo? Nada», pero además, porque la modelo aún era menor de edad (tenía 15 años). De hecho, aquella publicidad también contenía alusión a la transmisión de buenos genes de una generación a otra.
La campaña de American Eagle con Sydney Sweeney ha sido señalada por parecerse bastante a aquella, tanto en la estética como en el mensaje. Pero, ya sea una copia o tan solo una inspiración, lo cierto es que la marca de vaqueros está logrando ser más conocida, independientemente de la dirección de la fama adquirida.

La intérprete conocida por su papel en la serie Euphoria ha protagonizado una serie de posts difundidos en las redes sociales de American Eagle y en las suyas propias, así como en la web de la marca y en lonas publicitarias. La modelo ha posado con diferentes modelos de pantalones y chaquetas vaqueras.
La hipersexualización de las mujeres en la publicidad
Sweeney es uno de los iconos de belleza más reconocidos del momento. Algunos espectadores han criticado que la cámara ha capturado a la actriz con una estética y un propósito «cosificadores». La joven camina y se contonea muy sensual en diversas posiciones.
También algunos usuarios de las redes sociales han comentado en los posts abroncando la intención «hipersexualizadora» y la «mirada masculina» desde la que se han filmado los spots, tendencias que parecían enterradas en el pasado y que ahora se ve que están volviendo a la primera línea de la publicidad.
Uno de los textos que acompañan a la pieza audiovisual principal es: «Master of tension. And engines. Grab Syd’s jeans before they’re gone», que podría traducirse como «Maestra de la tensión y de los motores. Pilla los vaqueros de Sydney antes de que se agoten». Pocas cosas son inocentes en publicidad, una industria en la que cualquier mensaje se planifica y revisa compulsivamente, por lo que hay quienes han leído entre líneas en esa parte final una implícita alusión sexual.
¿Defensa de la supremacía de la raza aria?
Pero la campaña, sobre todo, ha enfurecido a quienes han encontrado en el eslogan una apología a la ideología nazi que ensalza los genes de las personas blancas, rubias y de ojos claros al más puro estilo de la Alemania de mediados del siglo XX.
Las opiniones del debate público versan desde el feroz señalamiento a esta interpretación hasta quienes defienden que solo se trata de una apreciación de la belleza natural de la modelo, sin entrar en comparativa con otras etnias del planeta.
¿El fin justifica los medios?
American Eagle quizá esperaba que su campaña se viralizase solamente por la aparición de la famosa y adorada actriz. Pero puede que también contemplase la posibilidad de viralización por otras posibles connotaciones, una estrategia más que aprovechada en marketing. Porque, aunque las masas hablen mal de una marca, eso la sitúa igualmente en el centro del debate público y expande su notoriedad. Para muchas empresas, la reputación cuestionada temporalmente, merece la pena por obtener un mayor reconocimiento a largo plazo y un aumento de las ventas.





