¿Ha puesto Burger King los cuernos a las hamburguesas con los «hot dogs»? Eso es lo que parece a bote pronto en la nueva campaña de la cadena de hamburgueserías con motivo del campeonato internacional de béisbol World Baseball Classic, pero todo se trata en realidad de un trampantojo (tan sabroso como ingenioso).
Consciente de que en los campos de béisbol triunfan los «hot dogs» (que son algo así como la comida oficiosa de este deporte), Burger King decidió disfrazar su emblemático Whopper de perrito caliente para que no desentonara en el torneo World Baseball Classic.
La marca anunció un nuevo producto bautizado con el nombre de «Whopper Dog» que se diseminó a través de las redes sociales y diferentes acciones de publicidad exterior y que parecía colocar bajo los focos un apetecible perrito caliente. No obstante, el supuesto «hot dog» era en realidad un Whopper retratado de lado y regado generosamente con kétchup y mostaza.
Burger King llegó incluso al extremo de voltear el logo en uno de sus restaurantes (para que se pareciese a un perrito caliente) e instaló un carrito en las inmediaciones del Hiram Bithorn Stadium de Puerto Rico para que los fans pudieran hincar el diente a su nuevo «Whopper Dog» (servido en un envase vertical para reforzar su similitud con un «hot dog»).
Rubricada por la agencia De La Cruz Ogilvy Puerto Rico, la singular campaña de Burger King con motivo del campeonato World Baseball Classic permitió a la marca de «fast food» colarse en un universo, el del béisbol, que le estaba a bote pronto vedado.
En los estadios de la Major League Baseball de Estados Unidos se consumen cada temporada 19 millones de perritos calientes, unas viandas que en los años venideros podrían convivir también en los campos de béisbol con las hamburguesas de Burger King.
«Los perritos calientes han formado siempre parte de la experiencia de ir a los estadios de béisbol», explica Daniel Pérez del Valle, Vice President of Marketing de Burger King en Puerto Rico. «En lugar de competir con esta tradición, decidimos jugar con ella. Con sólo girar lateralmente el Whopper, hallamos una forma divertida de tomar parte en uno de los momentos gastronómicos más emblemáticos del béisbol», añade.







