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Cliente habitual

Un cliente habitual es aquel que compra frecuentemente los productos o servicios de una marca porque se encuentra satisfecho con ellos. Para las empresas es muy importante conservar este tipo de clientes ya que mantienen los ingresos estables. Para conseguir que nuestros clientes se vuelvan habituales es necesario utilizar estrategias de fidelización. Este tipo de clientes además compartirá tu marca con sus amigos y familiares ya que se encuentra satisfecho con ello y por tanto podremos llegar a más clientes.

¿Para qué sirve el cliente habitual?

Tener clientes habituales hará que tus ingresos se vuelvan estables, como hemos mencionado anteriormente. Estos clientes son los mejores para compartir los valores de nuestra marca, ya que al comprarlos frecuentemente están habituados a sus características y a sus valores.

Mantener clientes es incluso más difícil que conseguir clientes nuevos, sin embargo los clientes habituales conseguirán hacer crecer tu marca y se convertirán en embajadores de ella, por lo que mantener a tus clientes satisfechos hará que llegues a nuevos clientes.

Estrategias para crear clientes habituales

Enfocarse en el mercado objetivo: lo primero que debemos tener en cuenta es en que situación se encuentra mi mercado, si hay más clientes, cuáles son las estrategias que está utilizando mi competencia… Debemos estudiar que están demandando los clientes potenciales para poder crear soluciones efectivas.

Mantener el contacto: las empresas pueden mantener un contacto continuo con los clientes a través de un contacto vía email o técnicas de buzoneo. No podemos dejar que el cliente nos olvide. Podemos crear acciones publicitarias que fomenten ese consumo o que establezcan imagen de marca, al ser un cliente habitual no es tan necesario ese incentivo a la compra sino el recuerdo de que seguimos aquí.

Personalizar los productos: no hay nada que le guste más al cliente que sentirse único y especial, por ello podemos crear campañas donde ofrecerle descuentos, cupones, tarjetas de visita. Podemos crear acciones puntuales en las que el cliente pueda personalizar el producto a su gusto plenamente es decir poner su nombre, una frase especial, seleccionar los colores…

Exclusividad: podemos crear campañas dónde hagamos sentir al cliente que esa oferta es sólo para él, generando así valor de marca. Además el cliente percibe que nos preocupamos por él. Para ello podemos utilizar técnicas como los cheques cumpleaños. Para establecer técnicas exclusivas también debemos tener en cuenta el trato en el establecimiento ya que un buen trato offline garantiza el buen recuerdo de la marca.

Posición de la marca: es necesario crear en el cliente un buen recuerdo, ya que si nuestro producto no es de compra habitual necesitaremos que cuándo el cliente vuelva a tener una necesidad parecida vuelva a nosotros aunque halla pasado un periodo de tiempo más largo.

Ventajas de los clientes habituales

  • Es más fácil venderle otros productos de mi marca.
  • Suelen gastar más en cada compra.
  • Nos recuerdan en fechas señaladas para realizar sus compras.
  • Comparten tu marca.
  • El coste de mantener estos clientes es bajo.
  • Pueden darnos ideas nuevas para mejorar.
  • Conoceremos mejor a nuestros clientes.

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