Contrato de depósito
Es aquél por el cual una parte (depositante) entrega a otra (depositario) una cosa mueble (dinero, títulos, mercancías), obligándose esta última a conservarla con la diligencia necesaria y a restituirla cuando le sea reclamada, normalmente a cambio de una retribución.
Fuente: Diccionario LID de Marketing Directo e Interactivo