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Estilo tipográfico

Los estilos tipográficos son cada una de las distintas clases de párrafos y palabras que usamos para diseñar los contenidos textuales: ellos diferencian las funciones comunicativas de cada tipo de contenido.

¿Para qué sirve el estilo tipográfico?

Permiten diferenciar visualmente distintas secciones de un texto. Entre ellos se encuentran la fuente, el tamaño, las negritas, cursivas y subrayados, etcétera. Además, tanto de cara a los robots de los buscadores como para los usuarios, estos recursos permiten jerarquizar la información y el contenido.

¿Qué debemos definir en el estilo tipográfico?

  • Sección de fuentes y familias tipográficas: elegir una buena fuente para nuestro texto es fundamental, ya que debemos garantizar una buena legibilidad. De no ser así crearemos un texto pesado difícil de leer por los espectadores.
  • Jerarquización tipográfica: una tipografía tendrá predominancia sobre la otra o bien estarán destinadas a diferentes usos. Establecer que función tendrá cada tipografía le da sentido al estilo. Textos, encabezados, títulos, listas… Cada apartado debe tener las mismas características y utilizarse para las mismas secciones.
  • Cuerpo de la fuente: resulta útil establecer el tamaño mínimo y máximo del tamaño de una fuente para asegurar su legibilidad. El mínimo y el máximo del cuerpo del texto depende de la fuente elegida. Además, puede variar según el soporte, impreso o digital.
  • Comportamientos de los caracteres: algunas acciones forzadas que se aplican a las fuentes para ajustarlas a determinados requerimientos del diseño. En concreto, se trata del kerning y tracking, a la relación entre los caracteres y el espacio entre ellos. Estos ajustes también deben estar definidos para optimizar el textos y mantener siempre las mismas distancias.
  • Comportamiento de las líneas: esta variación entre la distancia de una línea de otra dependerá de la fuente elegida y del diseño creado para la publicación. El interlineado es un elemento clave en la legibilidad de los textos por lo que darle el tamaño adecuado es una labor importante.
  • Los estilos: debemos tener en cuenta el uso de los estilos de carácter y de párrafo. Es de suma importancia establecer las características de los estilos para mantener uniformidad en los textos.
  • Color para las fuentes: establecer diferentes colores para los distintos títulos o apartados que le damos a la fuertes es importante para delimitar apartados y destacar lo más importante.
  • Los usos no permitidos: en un estilo tipográfico es importante definir también que elementos no podemos incluir o que usos no podemos incluir en el texto. Su principal función es definir lo que nunca puede hacer una tipografía.
  • Negritas, cursivas, subrayado: para destacar partes del texto a la que el espectador debe dirigir su atención, establecer citas o remarcar una idea utilizamos este tipo de estilos que también debemos definir para llevar un orden y seguir siempre los mismos pasos.

Un buen estilo tipográfico

  • La importancia de contar con distintos estilos tipográficos reside en la posibilidad de asignarles funciones comunicativas distinguibles.
  • Es muy importante mantener la continuidad y la coherencia en la aplicación de estilos tipográficos: aplicaremos el mismo estilo cada vez que se repita la estructura para la que fue creado.
  • Una buena aplicación tipográfica depende del contraste visual entre las fuentes, y del contraste entre los bloques de texto y el espacio vacío que los rodea.

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